
Guillermo Dávila afirmó en el podcast ‘Café con la Chévez’ que tiene mucho cuidado al iniciar una relación, se ha vuelto exigente y afirma que Almendra Gomelsky, con quien grabó una novela, es una mujer bella y cautivadora.

¿Te defines como un hombre coqueto o entrador?
Yo perdí la cualidad de querer conquistar a una dama. Le tengo terror a eso. Las relaciones son muy complejas y, por lo menos yo, debo tener un poco de precaución, porque a veces uno, sin saber, llega a hacer daño. Me ha pasado de todo, hasta me han casado, me han divorciado. He conocido novias que nunca tuve.
¿Cómo has hecho cuando te vinculaban con actrices? Tu pareja habrá sufrido cuando tenías que hacer una escena o te decían ‘te besaste a mi pareja’...
Yo tengo que conocer a su novio, a su pareja, a su marido, para que sepa qué tipo de persona soy yo.
¿Te llevas bien con tus excompañeras?
Sí, por ejemplo, Alba Roversi es una belleza de mujer.
Con Almendra Gomelsky también actuaste...
Almendra es una mujer muy cautivadora, muy bella. Cuando hicimos la novela, creo que se llamaba ‘Sueños’, yo llevaba una relación bien chévere con el esposo, creo que era el primero.

El español, Serrano creo que se apellida...
Yo no sé, no me acuerdo.
Supongo que habrán estado tocándote las puertas del camerino muchas chicas...
Una vez me tocaron una puerta y era muy peligroso. Primero, porque era una chica muy joven y dos, había todo un manejo de prensa. Después me dijeron, ‘Guillermo, te están montando en una olla’.
Te están ‘sembrando’, como decimos en Perú...
Exacto. Salí corriendo de ahí.
¿Te volviste a casar o no?
No, pero tampoco niego la posibilidad de que lo haga. Ahora soy un poco exigente. Uno muchas veces se olvida de que en estos convenios escritos, como el matrimonio, hay acuerdos que, si no se sienten, no sirven, si no se llegan a querer más, se divorcian. Lo único que tienen que tener cuidado es con el abogado que te toca, porque sí, en los dos casos hay ‘buitres’.











