Luego del paso de , una nueva invitada de lujo llega al exitoso podcast de Trome. Se trata de Erika Villalobos, consagrada actriz de teatro y televisión que alcanzó la fama con la novela de los noventas, Torbellino.

Mira también:

La artista abrió su corazón y dio detalles de cómo sobrellevó la dolorosa partida de su padre. Además, habló de la excelente relación que tiene con su hija adolescente y algunos de los métodos que usó para criar a sus retoños.

Erika Villalobos también se refirió a su nuevo amor a distancia y a la novela Perdóname, la misma que protagonizó con su exesposo Aldo Miyashiro.

Póngase cómodo que el café está servido

Erika ya vas a hacer dos obras este año…

Es bastante trabajo, pero bien contenta…

¿Te gusta más el teatro que las telenovelas?

A mí me gusta más el teatro…

¿Cuál es la diferencia? ¿El contacto del público, el aplauso del público?

Hay varias diferencias. Lo lindo de la televisión es que te acerca a más personas, es más masivo, la gente sí te conoce más, pero lo hermoso del teatro es que el personaje se trabaja más a profundidad. Es un trabajo más profundo, detallado y puede sacar cosas mucho más ricas y ser un personaje diferente y específico y es hermoso poder escuchar directamente lo que pasa con el público en el momento que estás haciendo la escena…

¿Y con Pold Gastelo qué te pasó?

Con Pold Gastelo me pasó que en un momento estábamos haciendo unos personajes de unos viejitos y el personaje de Pold me pide matrimonio y entonces escuchamos el uyuyuy. Además era una escena muy tierna. No era para que alguien dijera en ese momento, no lo podía creer, pero uno tiene que estar preparado para todas esas reacciones del público.

Hay gente que realmente cree que es su novela, hay mucha gente que no estaba acostumbrada a ir al teatro y ahora está yendo al teatro y entonces comenta como si estuviera viendo la televisión, cosa que en realidad en teoría no se debe hacer, pero que a mí la verdad es que me encanta. Me encanta saber qué cosa es lo que está pasando con el público en ese momento y lo único que no me gusta es que evidentemente se escucha cuando alguien abre caramelos o sus papitas. Esas son personas que no han estado acostumbradas y no saben que los actores somos seres vivos y que las cosas que pasan las escuchamos y nos afectan y bueno ellos creen que somos como una pantalla. Entonces a veces es difícil.

Erika Villalobos en Café con la Chevez
Erika Villalobos en Café con la Chevez

¿Y te ha tocado hacer desnudos, alguna vez has hecho o no lo has hecho?

Bueno, no desnudos que se vieran. He hecho escenas de intimidad sí, pero bien cuidadas…

Claro, con mucho respeto y todo. ¿Cuánto equipo hay para hacer ese tipo de escenas?

Muy poco equipo. Normalmente se trabaja con equipo mínimo. Además, dependiendo de la escena muchas veces no estás desnuda para la escena, estás con protectores. Pero si se cuida mucho también y entre nosotros los actores también hay mucho respeto. En ese sentido, a mí no me ha tocado lidiar mucho con personas que no hayan tenido respeto felizmente y eso yo agradezco. Tú sabes también con quién estás trabajando, quiénes son los actores más serios, más profesionales y ya es como un código que tenemos…

A mí ahora me va a tocar también hacer de una alcohólica, por ejemplo de una mamá que no es muy maternal y que además es alcohólica…

¿Es ‘Madres’, es el musical?

No, en ‘Madres’ no soy alcohólica. En ‘Romeo y Juli’. En ‘Madres’, soy una madre con cinco hijos y por lo tanto tiene muchísima experiencia y es muy práctica, que ya no se hace bolas por las cosas, ya quiere descansar y es la que más le pincha los globos a la primeriza que es el personaje de Rosana Fernández Maldonado, porque tiene cinco hijos. Entonces es una mamá muy práctica que ya no se arregla demasiado y no tiene pelos en la lengua…

ERIKA VILLALOBOS Y LA MATERNIDAD

Y hablando de mamá, ¿cuándo te enteras que vas a ser mamá te sorprendió, te asustaste, cómo fue?

No, no me asusté. Fue hermoso, yo me moría por ser mamá desde hace mucho tiempo atrás y además yo ya tenía 30 años, estaba en la edad perfecta para tener hijos. Entonces fue hermoso. Mi hijo, el primero fue muy lindo, mi hija también es preciosa. Ahora tenemos una relación maravillosa. En realidad uno no puede más que estar agradecido con la vida por haber podido ser mamá, porque algunas veces también algunas personas no tienen esa posibilidad, otras no quieren, lo cual es totalmente respetable, pero yo agradezco mucho. Yo quise ser mamá, me encanta ser mamá, pude ser mamá…

Ah mira, porque tú tienes casi 50…

51 tengo…

ERIKA VILLALOBOS FELIZ A SUS 51 AÑOS

Qué chévere que siempre digas tu edad…

Sí nunca he tenido problema. Mientras más pase el tiempo, mejor me siento… Además tengo 51 y me siento mejor que nunca. No es por nada, pero me siento muy feliz. Vivo muy tranquila, tengo un buen trabajo, me encanta lo que hago, puedo escoger lo que hago. También eso es importante y la verdad que estoy muy contenta, mis hijos son maravillosos, están haciendo también lo que les gusta, hay salud que también es importante ahora…

ERIKA VILLALOBOS EN SU JUVENTUD

No, siempre he sobre pensado las cosas. Siempre dale y dale, siempre he analizado mucho, pero también a la vez mi carácter era muy impulsivo y era un poco renegona. Mi papá era así. Entonces con el tiempo más bien he ido entendiendo que yo no quería ser así. Amaba a mi papá con toda mi alma. Lo extraño tantísimo, pero siempre dije yo no quiero estar renegando todo el día.

Entonces empecé a levantarme y a sonreír en las mañanas y por eso es de verdad que digo que soy muy afortunada, porque uno tiene que mirar lo bueno que tiene y no lo malo que tiene.

ERIKA VILLALOBOS Y LA MUERTE DE SU PADRE

¿Con tu mamá cómo era la relación?

Con mi mamá la relación era muy buena. Siempre ha sido muy buena. Yo la verdad, mi papá falleció y yo pensé que no me iba a doler demasiado, qué más me iba a doler con mi mamá. Pero resultó que me dolió en el alma. Hasta ahora no puedo creer lo difícil que es que no esté el dolor.

Como esta persona que fue durante años de años uno de los centros de mi vida, ahora no está. Y me chocó muchísimo, pero sí pues él tenía un carácter muy fuerte y siempre estaba renegando. Todo el tiempo se quejaba de todo. Miraba el lado negativo de las cosas, en vez de mirar el lado positivo. Pero por qué está prendida la luz, pero por qué dejaste metido en el equipo, pero por qué no han puesto agua para que se haga hielo. Todo el tiempo era eso, pero por qué no está tendida la cama. Pero papá a quién le molesta que la cama no esté tendida, por ejemplo la cama de mi papá y mi mamá cuando estaban, cuando dormían juntos, pero a quién le molesta que la cama esté destendida. A mí. Entonces tiéndela pues y ya está. Si a mi mamá no le molestaba que estuviera destendida, porque además mi mamá era que la destendía así, eso que te tapas y te destapas, no te mueves y ahí está, tiende si a ti te molesta. No hagas un pleito por eso, no vale la pena. Hay otras cosas más importantes por las que vale la pena también discutir, que por qué dejaron prendida la luz. A mí también me molesta que dejen prendida la luz, pero la apago.

¿Tu papá era policía o médico?

Médico, pero parecía policía, porque a todo el mundo le decía cómo manejar. Dios mío, pero él tampoco manejaba bien, porque avanzaba, frenaba. Era muy difícil, pero era muy gracioso era el centro de la atención. Era gracioso, chistoso, podía estar horas de horas contando chistes uno tras otro, le gustaba cantar, bailar. Era un papá lindo, que estaba todo el tiempo ahí…

Y de ahí el talento de la música, mira tú…

Sí claro. Mis papás se conocieron en un coro, también por ahí…

Ahí está pues…

Mi papá era médico, pero era muy chistoso. Todo el tiempo todo el tiempo estaba haciendo chistes, todo el tiempo estaba haciendo bromas y era muy expansivo. Entonces cuando falta dices, ¿dónde está esta persona, que todo el tiempo estaba queriendo llamar la atención?

Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec
Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec

¿Hace cuánto tiempo perdiste a tu papá?

Hace 4 años… En realidad no deja de doler nunca, solo que te acostumbras al dolor. Yo pensé que en un momento iba a pasar. Alguna vez alguien me lo dijo, cuándo mi papá no había fallecido todavía. Me dijeron no deja de doler con el tiempo. No deja de doler, no, no deja de doler. Te acostumbras a que te duela.

Entonces le empecé a pedir señales a mi papá y me comenzó a mandar pajaritos. En momentos importantes, de un día difícil pasaban cosas raras con los pajaritos. Era raro y tengo grabaciones montones. Un día bien difícil y venía un pajarito, pum se estrella contra mi ventana…

Un día abro la puerta y habían 25 pajaritos amarillos en mi puerta o como que entra un pajarito y se mete al cuarto de mi hija y le abro la puerta, lo boto, no. Se queda parado en la ventana y no se va. Días difíciles como que 5 y 30 de la tarde, ya iba a anochecer, un pajarito bajaba, tomaba agua del plato de mi perro. Un día bien difícil para mí, bajaba y no se iba…

Mi papá falleció el 14 de julio, el día de Francia. Mi papá amaba a Francia. Una semana anterior yo dije, este se va a morir el día de Francia. Llegó el 14 de julio, eran las 10 de la noche y no nos permitían estar a los hermanos. No nos permitían estar juntas a las dos, porque era la pandemia. Entonces tenía que estar una de las dos, eran las 10 de la noche. Parece que hoy día no va a ser, ya estaba en sus últimos momentos, me fui a mi casa y la dejé a mi hermana. Y a la hora se murió

Ese día en la tarde estuvimos los tres hermanos. Mi mamá no quería estar. Entró así como en negación y los tres hermanos le empezamos a cantar todas las canciones de la infancia que cantábamos todos, hasta que ya mi hermano se tuvo que ir. Yo me quedé hasta las 10 de la noche. Me fui, creo que mi papá se quería ir con mi hermana que era su primogénita y creo que se sentía culpable, porque como mi hermana vive fuera, no había estado suficiente tiempo pensando que nuestros papás van a durar para siempre…

Torbellino 20 años después
Torbellino 20 años después

ERIKA VILLALOBOS Y TORBELLINO

Cambiemos un poquito vamos a hablar de nuestro ‘Torbellino’, esa faceta tan bonita de tu vida. Creo que fue el grupo más fuerte, más emblemático que tuvo nuestro país…

Sí fue muy lindo. Además un grupo pionero en Latinoamérica. Fue muy especial, porque yo recién comenzaba en la actuación y nosotros no nos dimos cuenta cómo fue creciendo este grupo. Cuando tuvimos nuestro primer concierto, que en realidad no era un concierto fue como una presentación en una kermés, cantamos creo que tres canciones, incluso creo que todos teníamos micro con cable, había uno inalámbrico nomás, pero en esa época todos eran con cable, nadie se podía mover. Nos regresamos al bus y nos dimos cuenta que los chicos corrían detrás del bus, como en los dibujos animados.

Ahí nos dimos cuenta de cuánta fama habíamos alcanzado y empezó todo. Fue muy especial, porque éramos siete chicos totalmente distintos, no teníamos casi nada en común salvo la actuación tal vez, pero todos éramos distintos y cada uno tenía su personalidad y eso era lo bonito. A la gente le gustaba que cada uno tenga su manera particular de ser y te das cuenta en el tiempo, porque además no estuvimos mucho tiempo en actividad. Fue como un año y medio más o menos. Han pasado 28 años de eso. Hasta ahorita la gente me dice por favor canta ‘Noche Azul’ o voy a ciertos lugares y los Djs ponen ‘Torbellino’ cuando llego. Me han puesto hasta en un salón de masajes.

No te puedo creer…

Está la música zen y de pronto y de pronto empiezan, siente… Entonces tú te das cuenta de cuánto a la gente le hace falta cerrar ese ciclo. Quieren regresar a ese momento, quieren cerrar ese ciclo que yo creo que se quedó corto, por eso todavía necesitan recordar ese momento. Creo que los 90 fueron como muy particulares en la vida de la gente, por eso fue hermoso estar en este concierto hace dos años de los 25 años.

Yo no podía creerlo, porque yo miraba a toda la gente, eran chicos, hombres, todos se sabían las letras. Normalmente las que se saben las letras son las mujeres. Los hombres se sabían todas las letras. Todas las chicas, chicos caracterizados de los 90. Fue impresionante. Cuando voy a cantar mi canción levanto la cabeza y todos con sus teléfonos y sus linternas. Yo he mirado y he visto un cielo lleno de estrellas. Me quería morir, qué impresionante. Entonces al principio tú decías ay otra vez ‘Torbellino’ y ahora digo es hermoso que la gente realmente quiera recordar. Eso me parece que les hace falta, cerrar ese ciclo. ‘Torbellino’ se fue muy rápido…

EL FIN DE TORBELLINO

Sí, a mí me parece que sí. Yo creo que debieron tener una etapa así como menudo, ¿no? Unos 4 o 5 años y darle paso a otra generación…

El dueño de la marca no quiso continuar. Éramos como su hobby en ese momento. Entonces no quiso continuar con eso y fue una pena. Nosotros incluso ya habíamos empezado a trabajar en nuevas producciones por nuestra cuenta, porque en realidad nunca se habló de eso. Comenzamos a trabajar para pasar a una siguiente etapa, porque tú no puedes hacer una gira de nuevo con las mismas canciones, tienes que llevar algo nuevo. No puedes estar otra vez paseando por todo el país con las mismas diez canciones. Entonces empezamos a trabajar, pero nada…

Pero los termina, la gente tenía ya en el imaginario la novela, esta cosa y ya otra más que siga…

Bueno, se hizo la segunda parte que fue ‘Boulevard Torbellino’, que era como un spin off del colegio, con el profesor que me parece fue muy acertado hacer eso, como una nueva versión de esta historia juvenil y ya nosotros estábamos haciendo los conciertos. Ya después no había más canciones, no había más producción que íbamos a hacer…

¿En las giras había anécdotas, les pasaban cosas a ustedes?

Nos pasaban muchas cosas. A nosotros nos han jalado el pelo. Es que la gente se siente tan nerviosa con tu presencia, que no saben qué hacer para llamar tu atención. Entonces te jalan el pelo, te empujan y hacen cosas y en el concierto lanzaban cosas, globos, peluches, sostenes, calzones. De todo lanzaban. Realmente veías todo. Nosotros salíamos, o sea, no agarrábamos los sostenes, pero las chicas se quitaban la ropa interior, porque se morían por los chicos. Los tres eran guapos, los tres tenían su estilo y tenían su jale, cada uno era distinto…

ERIKA VILLALOBOS Y GABRIEL CALVO

Y la gente vivió el romance de ustedes, ¿no? El tuyo y el de Gabriel…

Bueno, pero eso ya pasó…

Pero fue bonito…

En su momento, todo en su momento está bien…

Si, fue bonito. Además los he visto cocinando, hace un año creo que fuiste al programa de él…

Bueno, ahora ya después cada uno tomó su rumbo. Hicimos más cosas en televisión cada uno por su lado. Bueno, yo en realidad me dediqué un poquito más, hasta hace poco he hecho televisión también. Pero la verdad a mí me gusta mucho hacer teatro. Me encanta, me gusta mucho el trabajo del grupo, los ensayos. Es como una familia, que empieza a trabajar junta y de pronto das a luz a tu obra en su estreno y es hermoso…

Erika Villalobos y Gabriel Calvo
Erika Villalobos y Gabriel Calvo

ERIKA VILLALOBOS Y SU NUEVO AMOR

Hablemos de amor. Estás bien, ¿no?

Estoy muy bien la verdad…

Se nota que estás muy bien. Tu pareja, ¿él es de tu colegio, verdad?

Él es de mi colegio. Es amigo de mi hermana, del colegio, de la promoción de mi hermana…

Ah, yo pensé que era de tu promoción. Yo decía de repente en el colegio se cruzaron y se miraron y por ahí que había un contacto visual…

No. El hermano de él es de mi promoción. Él es de la promoción de mi hermana. Yo sabía quién era él, porque es el hermano de mi amigo del colegio y sabía quién era él, porque él también vive allá, mi hermana vive allá en Florida. Pero en realidad, todas las veces que he estado por allá con mi hermana, y que mi hermana ha llamado a sus amigos de allá, nunca nos habíamos cruzado…

Ay, yo pensaba que de repente en el colegio hubo un contacto visual y sí se vieron y algo hay…

No, no, sí sabíamos quiénes éramos, pero no, en el colegio no pasó nada absolutamente y en realidad no nos hemos cruzado hasta hace… ya van a ser 3 años…

¿Y cómo hacen con la distancia? ¿Es fácil, no es fácil?

No es fácil, pero creo que de alguna forma te obliga a hacer las cosas con mucha calma y tomarte tu tiempo y controlar un poco la ansiedad. No es casualidad créeme, no es casualidad que así nos está pasando. Ya vamos a cumplir 3 años a la distancia, lo estamos haciendo muy bien y ya vendrá el momento en el que podamos estar juntos…

¿Casarte?

No sé. No estamos pensando precisamente en eso. Ahorita estamos viendo lo que pasa. Es que claro, tenemos a nuestros hijos. Yo tengo a mi hija, que está entrando al último año de colegio y no me voy a ir si ella está. No hay forma. Igual él tiene su última hija, sus otras hijas ya están estudiando en otros lugares. Él está trabajando y su última hija, él tiene que estar ahí por ella…

¿Tu hijo está en Inglaterra, está en dónde?

Mi hijo está en Estados Unidos. Entonces ninguno de los dos quiere dejar a sus hijos. Si no tuviéramos a nuestros hijos ahí probablemente ya estuviéramos juntos, pero no se puede ahorita. Nosotros ya hemos armado nuestra dinámica que nos está funcionando bastante bien…

Eso es importante, darse sus espacios, su tiempo…

Además conversamos casi todo el tiempo. Conversamos más que si viviéramos juntos creo. Conversamos cada 10 minutos, que estoy yendo a la tienda a comprar chocolates, yo estoy yendo acá a escribir. No sé, se me cayó un papel al suelo…

ERIKA VILLALOBOS Y SUS HIJOS

¿Qué frase les has dicho a tus hijos que te haya dicho tu mamá en algún momento?

Esas frases hechas, creo que no. Yo soy una mamá mucho más directa que mi mamá. Yo les hablo de frente. A mí cuando me ha tocado hablar de sexo, vengan los dos acá siéntense. Ya, vamos a hablar. Porque sí, yo soy bien directa. Hay personas que creen que a los hijos hay que taparles los ojos y los oídos, por ejemplo ante las noticias. Yo soy de las que aprovecha las noticias para decirles lo que pasa y no sé cuántos, con bastante amor, pero también hay que prepararlos, porque este mundo si no los preparas…

Es demasiado acelerado…

Claro, no van a estar preparados para esto que estamos viviendo y para este país que estamos viviendo, que es terrible

Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec
Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec

El sexo, ¿con preservativo?

Sí, si quieres. Por favor avísame, si no me quieres avisar a mí, con un médico, lo que tú quieras. Las cosas claras, las cosas así.

Yo le digo ya las cosas bien. ¿Quieres tener desordenado tu cuarto? Okay, pero por favor la casa no, porque acá viene gente, ven la sala que está hecha una desgracia. Y validarlos también en eso que dicen que no, siempre tú así, que no sé cuántos, pero toda la vida lo mismo. Validarlos de vez en cuando, que sea importante la opinión que tienen alguna vez, defenderlos en el colegio por ejemplo, es importante. Como los chibolos creen que son los dueños del universo, es importante darles un poquito su lugar. Es importante la opinión que ellos tienen y eso es lo que yo he hecho un poquito con mis hijos. Por eso creo, o sea, porque empezaron a hablar mal y después dije que tengo que hacer. Dije voy a soltar y empezó a funcionar y me ha funcionado bien y ahora mi hija que tiene 16 años y yo somos así. Mi hija que renegaba todo el día desde que nació, solo renegaba, entonces yo decía uy cuándo crezca va a ser terrible, que no sé cuántos. Más las mujeres que también somos especiales, dije uy. Pero no, ella es hermosa, empática, linda. Todo me cuenta, me manda fotos de lo que está haciendo, me manda su ubicación. Mamá estoy yendo a tal, mamá esto, todo el tiempo…

¿Y cómo has lidiado con tus hijos el tema del enamorado y esas cosas?

Ella tiene su enamorado y me manda fotos con su enamorado y su enamorado. Hola tía, me encanta que me digan tía. Todos los amigos de mis hijos, como mi casa es un poquito la casa donde vienen todos los chicos a reunirse, todos son mis sobrinos. No se porten mal por favor, me dejan la casa bien, no me la van a dejar desordenada. No tía. Entonces ella me manda fotos con su enamorado todo el tiempo, el enamorado me escribe hola tía, estoy aquí, no sé cuántos…

Qué bien que haya confianza…

Sí y además es un chico bueno, de una familia linda, una familia unida.

¿No eres de esas mamás celosas?

No.

¿Aldo tampoco es así, muy celoso con tu hija por el enamorado?

Él tal vez es un poquito más, pero tampoco tanto…

Te digo, porque el papá es un poquito así, ¿no?

Claro, con la hija, pero creo que no. No tanto tampoco. Los dos hemos tratado de ser papás con los que nuestros hijos puedan conversar directamente. Nos ha ido súper bien. Ella me cuenta todo. O sea, viene me dice mamá te voy a contar algo. Yo digo qué lindo. Creo que he hecho algo bien. Mi mamá en realidad no me hablaba de esas cosas, era una época más difícil…

En el mundo está la maldad y hay que abrirles los ojos, porque si no les van a hacer más daño…

Si, hay gente que cree también que tenemos que proteger. Los hombres con las mujeres, las mujeres con los hombres y no, el mundo no es así. Hay unos que aman a las personas de otro sexo, hay otros que aman a los del mismo sexo y es así. Solo que nadie le haga daño a nadie, porque tienes que taparles los ojos, no. Así es el mundo y eso es lo que hay que enseñarle a los hijos, a enfrentarse al mundo como es y a tratar que el mundo sea más bonito. Tienes que mirar lo que pasa con el del costado, para ver si tú puedes ayudar. Si el del costado está teniendo dificultades, si le pasa algo, si está haciendo mucho trabajo y tú estás sentado, párate y ayuda.

Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec
Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec

LA PROPUESTA INDECENTE DE ERIKA VILLALOBOS

¿Alguna vez te hicieron una propuesta indecente en televisión?

Me pasó una vez que me presentaron a un productor, que dicen que venía de Miami, y este productor iba a ser creo que un programa, no me acuerdo bien cómo era. Lo he borrado de mi mente, porque me pareció terrible. Y este productor era un señor muy mayor, tendría como unos 70 años y entonces voy a este lugar donde me citan, que no sé qué y este señor me sentó a su costado y me quiso besar y le dije no, perdón pero no. Y me fui

Creo que era un poco la dinámica. Venía este pata se chapaba a quien quería y esa persona… Además creo yo que no hubo nunca un proyecto con esa persona. Sé que en algunos lugares es así, pero a mí no me vengan. De verdad era una cosa que dices qué, fue como surrealista. Me fui, dije qué es esto…

Terrible. Qué sinvergüenza…

Horrible. Esa fue esa vez, ya no me acuerdo más. No me acuerdo si me han pasado más de esas, pero esa me acabo de acordar por alguna razón. Ni siquiera me acuerdo cómo se llama ese señor. Lo denunciaría. No me acuerdo, yo borro las cosas feas. Creo que es un mecanismo de autodefensa en mi cuerpo. Borra, borra.

No era tan chibola. Yo he empezado a los 22 años. La gente cree que he empezado a los 15, pero yo he empezado los 22 y además siempre he hablado. Tímida no he sido. A mí con vainas no me vengas…

ERIKA VILLALOBOS Y LAS LECCIONES A SUS HIJOS

¿Has corregido con chancleta o con lisuras a tus hijos alguna vez?

No, pero una vez a cada uno lo metí al agua helada. Como no funcionó no lo volví a hacer. Nunca les he pegado. Mi mamá sí nos daba duro y después me pedía perdón, hijita perdóname, pero se acostumbraba en esa época. Con correa, con la hebilla si te portabas muy mal y ni siquiera éramos tan malcriados nosotros. No sé por qué nos pegaba. Pero bueno, mi mamita es bien buena, muy justa, pero perdía la paciencia y en esa época se acostumbraba, así que ya está…

¿Y qué te hicieron, por qué les echaste agua a tus hijos?

Mi hijita era chiquitita. Fuimos a un campamento al Bosque, además ella nació renegando, su vida era renegar, hacer rabietas. Entonces regresamos del campamento, donde había dormido mal en un colchón, porque se duerme mal en los campamentos y era chiquita. Tendría como 3 años y no paraba de hace rabietas y yo también estaba cansada. Había dormido mal y para colmo tenía una niña que todavía lloraba.

Entonces no pude más. La metí a la ducha, le puse el agua helada y le decía te vas a portar bien. Sí, sí mamá, sí. Cerraba el caño. No. Así decía. ¿No te vas a portar bien? No. Abría de nuevo. ¿Te vas a portar bien? Sí, sí. Cerraba. No.

Dije no, no hay forma. Entonces dije nunca más voy a volver a hacer esto, no tiene ningún sentido y con ella fue un poco amor, castigo, amor castigo y ahora ella solita se dio cuenta que era una niña que tenía demasiada energía. Yo le fui explicando, tienes demasiada energía mi amor. Eres una bomba, yo a ella le digo mi bomba. Y cuando uno es bebito no puede manejar esa energía tú solita, tienes que ir viendo cómo vas manejando tu energía. No puedes estar renegando todo el tiempo. ¿Te gusta a ti cuándo ves que alguien reniega? ¿Te gusta a ti ser así? A nadie le gusta estar con una persona que esté renegando. Entonces ella solita se fue regulando y ahora es una maravilla. Es una señorita hermosa, maravillosa, empática, proactiva, linda, guerrera. No se calla, es hermosa, preciosa, la amo.

Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec
Erika Villalobos en el Café con la Chevez, Foto: Mario Zapata | @Photo.Gec

ERIKA VILLALOBOS Y PERDÓNAME

¿Quedaste satisfecha con el resultado de ‘Perdóname’?

Bueno, no. No quedé satisfecha, porque digamos pasaron cosas ahí. Nosotros también estábamos viendo un poquito la parte de los guiones y no los respetaron como debía ser, pero bueno ya está. En realidad ya no quiero darle vueltas a ese asunto. Me parece que sí, que era un trabajo como cualquier otro…

Sí bueno, ustedes eran actores que estaban haciendo una novela. ¿Crees en el karma en la vida?

Sí.

¿Crees que la vida te cobra las cosas que te han pasado?

De alguna manera sí. No necesariamente el universo, yo le llamo el universo. El universo sabe un poquito cómo hacer el equilibrio. Siempre va a tener que haber una especie de equilibrio. Cosa que tú haces, cosa que finalmente se va a tener que acomodar de alguna manera. Creo que de todas formas eso que viene, esa enseñanza que viene digamos, viene justamente para que aprendas. No es por nada. O sea, no viene para castigarte. Viene como una respuesta para que aprendas…

¿Tu corazón ha sanado, tu corazón no guarda rencor, odio, está tranquilo en ese sentido?

Sí, por supuesto. No tiene ningún sentido guardar rencor. Las personas tomamos nuestras decisiones. Algunas veces las tomamos bien, algunas veces nos equivocamos y ya está. Es así. No tiene ningún sentido para nadie guardar rencor, porque además es a ti, es contigo. Tú tienes que perdonar para estar bien contigo, porque si tú cargas un rencor, cargas una mochila de odio. Entonces tú eres la que está pagando eso, nadie más…

TE PUEDE INTERESAR

Contenido sugerido

Contenido GEC