El pelo castaño, los ojos claros, la pinta de ‘pituco’, es solo apariencia. Por dentro es un tipo que maneja códigos de barrio, donde la palabra equivale a una firma y los amigos vienen de muchas madres y se tratan como hermanos. Paul Martín es un galán de nuestra televisión, nacido en Miraflores, pero no se quedó en su confort y transitó por la vida.
He parado en Balconcillo y trabajado en el Callao.
El parque Unión Panamericano y comprar yuquitas en Palermo.
Chambeaba en una notaría y cuando me mandaban a Registros Públicos me comía mi cebiche en el mercado de Sáenz Peña.
Lo hace a solas.
Una vez me dieron la noticia de que una sobrina sufría de una terrible enfermedad y yo estaba por la Vía Expresa. No sabes cómo grité, pero luego me calmé y menos mal ella lo superó todo.
No se puede chocar nunca y eso es un principio de vida.
Difícil y eso que no me ha pasado.
Es que a veces el amor te mueve los conchos.
Por supuesto.
Se le trabaja.
Déjame pensar.
Le aviso y si puedo saco evidencias con mi celular; pero si es solo un conocido, ni me meto.
No se lleva a cualquiera.
Sí, pero cuando es tan cercana me da que meditar.
Cuando estás soltero, tu mejor amiga es guapa y se toman un trago, creo que eso va a terminar en algo más.
El de mi padre.
En la vida tienes que ser bueno, pero no tanto porque se van a aprovechar de ti, y no tan vivo porque tú te aprovecharás de los demás.
‘Perro de presa’.
Me desempeñaba de 6, volante de contención.
Jugué hasta que tuve un problema en la rodilla.
He parado mucho con ‘Puchungo’ Yáñez.
Parece que no define y eso que ha practicado bastante.
Un actor debe tener vivencias para después encontrar los recursos en uno mismo.
Cómo hacer un personaje fresco o travieso, sino te has parado en una esquina no lo puedes inventar.
Actor.
Una vez estaba en Barranco con un amigo...
Se apareció una señora muy guapa, de unos 40 años, se acercó y me tomó del rostro: ‘Esto va por mi hija’ y me besó en los labios.
Sorprendido y mi ‘pata’ me dijo: ‘Síguela, qué esperas’, pero no le hice caso.
En la vida privada soy arrochado.
Cuando tenía 17 años, rumbo a mi casa, dos ‘pastrulos’ me quitaron mi casaca.
Mi primer disco que compré fue de José Luis Perales.
Solo le he dado besitos.
Ella lo ha hecho conmigo.
Cambiar focos, el trompito del caño. He ido aprendiendo.
Fui, ahora prefiero quedarme en familia.
Salsa, rock, hasta cumbia.
‘Pakines’, algo de ‘Los Destellos’, después ‘Grupo 5’.
Me defiendo.
No hay que bajar la guardia.
Muchos chicos me piden selfies y algunos me llaman ‘Pichón’ por la serie ‘De vuelta al barrio’ en América Televisión.
A ustedes y recordarle a la gente que debemos seguir alertas con este virus. Un saludo a los lectores del diario.
La pinta es una, su interior es otro. El galán maduro se expresa sin apelar a la palabra rebuscada. Y aunque parezca fácil, es lo más complicado. Tal como lo dijo el genial escritor irlandés Oscar Wilde: ‘Ser natural es la más difícil de las poses’.
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