
El rock volvió a sonar fuerte frente al mar. Más de 2 mil personas llegaron hasta la playa Agua Dulce, en Chorrillos, para ser parte de “Rock en la Playa”, un evento que marcó el esperado regreso de los conciertos masivos al aire libre en la capital.
Desde temprano, el público se instaló en la arena para disfrutar de una jornada que combinó música en vivo, sol y un ambiente festivo que logró reunir a distintas generaciones. Jóvenes, adultos y familias completas compartieron una experiencia distinta a la de los conciertos tradicionales.
El festival se realizó en el espacio de Ciudad Mágica, con condiciones seguras y organización que permitieron vivir una experiencia cómoda y ordenada, consolidándose como una propuesta atractiva dentro del circuito cultural limeño.
Más de 8 horas de música con 19 bandas
Durante más de ocho horas, un total de 19 bandas hicieron vibrar al público con lo mejor del rock nacional. La jornada tuvo como cierre a Dalevuelta, que desató la euforia con uno de los shows más intensos del día.
También destacaron presentaciones como la de Mutante, que llevó su estilo irreverente al escenario, y Cholopower, que sigue ganando terreno con su potente propuesta que mezcla rock con identidad local.
A lo largo del evento, diversas agrupaciones mostraron la riqueza y evolución de la escena rockera peruana, conectando con el público en cada presentación.
Un festival que va más allá de la música
Más que un concierto, “Rock en la Playa” se convirtió en un punto de encuentro social y cultural en plena temporada de verano. El formato al aire libre permitió una experiencia más cercana, relajada y conectada con el entorno.
Además, destacó por su carácter familiar, algo poco común en este tipo de eventos, lo que abre nuevas oportunidades para propuestas musicales inclusivas en el país.
Apuntan a convertirse en un clásico
El evento fue producido por Rockass Online Music, agencia con más de 18 años de experiencia, que apuesta por formatos innovadores que mezclan música y entretenimiento.
Tras el éxito de esta edición, la organización ya confirmó que trabaja en una nueva entrega del festival para el verano de 2027, con la intención de consolidarlo como un evento fijo en el calendario cultural limeño.








