Se han presentado en los lugares más alejados del país
Se han presentado en los lugares más alejados del país

Ya van casi tres décadas desde que decidieron unir música, letra y orgullo por su tierra; expresar lo que sienten y mostrar con dignidad su cultura. El Dúo Ayacucho, integrado por los hermanos Fredy y Raúl Gómez, acumula millones de anécdotas llevando su arte por el mundo. Algunas de las más singulares ocurrieron junto a Alejandro Toledo, quien gobernó nuestro país entre el 2001 y el 2006.

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Cuéntennos sobre los inicios del grupo.

Nos presentábamos en el anfiteatro del parque Kennedy de Miraflores.

¿Pasaban el gorro?

Sí, ganábamos entre 70 y 80 soles. En ese entonces, el alcalde del distrito era Alberto Andrade.

¿Por qué lo mencionan?

Porque él nos llamó y nos dijo que presentáramos nuestro recibo por honorarios para pagarnos formalmente. Consideraba que era denigrante que un artista tuviera que pedir propina de esa forma.

¿Otra anécdota de esos tiempos?

Durante la pandemia, nos contrataron para presentarnos en Villa El Salvador.

¿Un evento privado?

Así es. Fuimos y, al llegar al lugar, no te imaginas lo que vimos.

¿Con qué se encontraron?

Con una cuadra entera llena de personal de seguridad. El dueño del lugar era un joven que no pasaba los 30 años; estaba muy bien vestido, lleno de alhajas y nos hablaba en quechua.

¿Cómo fue el acuerdo económico?

Mientras conversábamos, de pronto sacó un fajo de billetes verdes. Terminamos tocando hasta el día siguiente.

Ganaron bien, entonces...

Unos días después nos citaron en Manchay. Desde allí, nos llevaron en una camioneta hacia la selva para tocarle nuevamente a la misma persona.

¿Qué encontraron allá?

Una gran fiesta con yunza.

¿Tenía algo de especial?

Había globos y todos tenían 100 dólares en su interior, pero solo tres de ellos llevaban 5000 dólares.

Ustedes estuvieron cerca de Alejandro Toledo cuando fue presidente.

Nos hemos tomado nuestros buenos tragos con él.

¿Cómo era cuando tomaba copas?

Cariñoso y muy culto. Sabía de todo.

¿Llegaron a brindar en el avión presidencial?

También. Él solo tomaba whisky etiqueta azul.

¿Tienen alguna historia donde su vida haya estado en riesgo?

Una persona de Huamanga nos contrató para presentarnos en la selva. Llegamos en nuestra camioneta, pero él apareció con dos autos y nos dijo que debíamos trasladarnos en sus vehículos.

¿Subieron?

Por supuesto, y nos fuimos. El lugar se llamaba ‘Santa Rosa’. Empezamos el bailable y, a eso de las dos de la mañana, nos advirtieron que no podíamos irnos mientras nos mostraban sus armas.

¡Fue terrible!

No nos quedó otra opción que continuar. En ese lapso, me percaté de que hablaban por radio y rodeaban una de las camionetas en las que nos habían llevado.

Sigan, por favor.

Nos fuimos al hotel y, cuando los custodios se descuidaron cerca de las cinco de la mañana, mi primo tomó el volante de una de las camionetas y salimos a toda velocidad.

¿Escaparon?

Empezó la persecución, pero no lograban alcanzarnos.

¿Consiguieron huir?

Cerca de Huanta se interpusieron en el camino unos 10 carros. Pensamos que nos harían daño, pero nos dieron la mano. Uno de ellos nos agradeció y nos pasó a otro auto.

¿Y cuál era el motivo de la persecución?

Años después, encontré en Huamanga al señor que nos había contratado en aquella oportunidad.

¿Le preguntaron qué había pasado?

Sí. Él estaba bastante ebrio y me confesó: “Ustedes, en esa camioneta, llevaron un millón de dólares. Por eso no les hicieron nada y más bien les agradecieron”.

¿Cómo han celebrado estos 29 años de cantarle al público?

En el local ‘Huaracondo’ de San Juan de Lurigancho. El sábado 17 de octubre nos juntamos con Mariflor Gómez, Celinda y su Banda, y Los Olímpicos de Huancayo, entre otros artistas.

Una última pregunta: ¿qué es lo más importante que ha transmitido el grupo?

El sentirnos profundamente orgullosos de decir que somos serranos.

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