:quality(90)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/4OAPW2DOMFFNBLVOB54SAXHB5I.jpg)
1 / 3 Marián Jáuregui, periodista de América Noticias en entrevista con Trome

2 / 3 Marián Jáuregui, periodista de América Noticias en entrevista con Trome

3 / 3 Marián Jáuregui, periodista de América Noticias en entrevista con Trome


:quality(90)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/4OAPW2DOMFFNBLVOB54SAXHB5I.jpg)

:quality(90)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/4OAPW2DOMFFNBLVOB54SAXHB5I.jpg)
Marián Jáuregui, periodista de América Noticias en entrevista con Trome
:quality(90)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/XYDLVY2NXNHQ3HHXYHOEBZEOFI.jpg)
Marián Jáuregui, periodista de América Noticias en entrevista con Trome
:quality(90)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/YQCYG3L2YRHCFAYL4F5R74H6GU.jpg)
Marián Jáuregui, periodista de América Noticias en entrevista con Trome


Sentada frente al monitor e ingresando a cada hogar del pueblo peruano, el televidente se queda con la belleza. Fuera del set, surge la chica de barrio, la chalaca con esquina. Marian Jáuregui, como toda mujer que ha caminado, se expresa sin maquillar nada, como cuando informa lo que pasa en el país.
Qué pasa, soy del Callao.
La Perla, Cercado y Bellavista.
Colegio Nacional General Prado.
Sí, pero los grupos de antes: ‘Niche’, Rubén Blades y Lavoe.
Rockera, también le entro al reggaetón.
Hasta Daddy Yankee llego.
Junto a la morgue. En el matrimonio de una amiga donde pusieron toldo.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/2R27UGAXLFBKRAL4IEEE4DN754.jpg)
San Judas y La Siberia, por las compañeras que tenía en el salón.
De escolar me iba a Castilla. Eso siempre fue natural para mí.
Después del ‘Cumpleaños feliz’, siempre tiene que venir el ‘Chim Pum Callao’.
Por la pandemia, festejamos el ‘santo’ de un familiar por videollamada, le cantamos el ‘Happy birthday’ y siguieron los hurras.
En las noches aprendí a reconocer el sonido de la bala.
Desde los 21 años, en una piscina.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/TG3Y4TJKIZG2BEXQALJLDWIFRQ.jpg)
Universitario.
Es que veía fútbol con mis abuelos que son cremas.
Todavía, solo he ido a occidente.
En pantalla me controlo.
Allí soy muy formalita.
Hoy.
Estaba en la puerta de mi casa y como demoraban, me decía a mí misma: ‘A qué hora llegan estos huevones’, ja, ja, ja.
Tengo un problema con la puntualidad.
En un desalojo, un grandazo botó a mi camarógrafo, me fui encima y como tenía una libreta de apuntes en la mano, le di con todo.
Cuando en Chile se dieron las protestas por el alza de las tarifas en el transporte público, yo pedí ir.
Sí y allá fue otra historia.
A mi costado caían bombas lacrimógenas y perdigones.
A principio nos quisieron atacar porque reclamaban que la prensa no informaba la verdad, pero al darse cuenta de que éramos extranjeros nos dejaron en paz.
Estuve en el desalojo de La Parada.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/HIG5SAMVYBAVDG6SLKY6SIVBWA.jpg)
En la segunda incursión estaba por irme y me avisan que me quede, que van a sacarlos sí o sí.
No. Ese día vi cómo, de un lado, venía gente con pasamontañas, atrincherados, y del otro los policías. Parecía una película.
No me gusta, prefiero el pañuelo y de andar tanto en este tipo de noticias ya aprendí.
Echarte vinagre en el pañuelo o agua con bicarbonato y obviamente los lentes de sol.
He crecido en un matriarcado.
Las mujeres han tenido la sartén por el mango.
Creo en la igualdad, pero sin odio gratuito a los hombres.
Mi hogar es de 3 habitaciones y uno es para mi ropa.
Debo pasar los 100.
Solo 2.
Me gusta más la ropa formal.
También 2 pares, pero tacos y zapatos muchos.
Creer que lo sabemos todo.
Que hay especialistas en todos los temas. Zapatero a tus zapatos.
Reviso, tengo, pero no me muero por un ‘like’.
Me he ofrecido ir a Iquitos, porque siento que hay algo más de lo que nos llega.
Todos los días y cumplir los protocolos.
A ustedes porque pensaron en mí. Un saludo a los lectores.
Fin de la conversación, un hasta luego porque así es el periodismo, tarde o temprano se vuelve al personaje. Toda porteña tiene una manera especial de manifestar las cosas y ella no es la excepción. Pero súmele a esa ‘esquina’ su capacidad. Tal como lo escribió Victoria Ocampo, escritora argentina: “No bastan la verdad, la sinceridad, la voluntad, la perseverancia, la honestidad intelectual; hace falta talento”.
Contenido GEC







