El piloto Mario Hart y su esposa Korina Rivadeneira acaban de cumplir tres años de casados, pero el aniversario matrimonial pasó a un segundo plano cuando anunciaron -hace unos días- que la venezolana estaba en la ‘dulce espera’. De momento solo se sabe que será una mujercita, y aunque ya tienen el nombre definido quieren esperar un poco más para revelarlo públicamente. En esta entrevista nos cuentan las emociones que sintieron cuando ambos fueron descubriendo poco a poco que estaban a la espera de una niña.
Fue una sorpresa tomando desayuno. Unos días antes me había dicho que la prueba de embarazo que se hizo había resultado negativa, así que no me lo esperaba. Fue una sorpresa que por sus nervios y sus cómplices no pudo quedar muy bien, pero eso es lo de menos. La noticia para mí fue increíble.
En ese momento fue una mezcla de sentimientos. Entre nervios, dudas, alegría, porque era algo que esperábamos los dos... Cada día voy asimilando más que seré papá.
Creo que esta emoción fue más grande. En realidad son sentimientos diferentes. Traer una vida al mundo producto del amor de dos personas es muy lindo. Yo no lloré, en mi matri tampoco. De repente por roche a las demás personas que estaban conmigo en ese momento, no me gusta llorar delante de la gente.
La preocupación económica no fue la primera. Gracias a Dios tenemos nuestros ahorritos.
No, y la verdad todavía no he comprado nada para la bebé. Conforme se acerque el día del parto vamos a tener que hacer varias compras para recibirla con todo listo.
En la cuarentena mi sueño ha sido poco profundo, no sé si por la preocupación de la cuarentena o por la bebé en sí. Todas las mañanas le doy los buenos días a Kori y a la ‘pancita’.
Yo he tenido antojos toda mi vida. Soy muy dulcero. Eso se mantiene, no creo que sea exclusivo del embarazo.
La idea de compartirlo en mi cumple fue mía. Teníamos muchas ganas de dar la noticia porque la barriga de Kori ya no se podía ocultar más y en medio de la cuarentena había que buscar un buen momento, así que decidimos hacerlo el día de mi cumpleaños.
Sí, ya lo tenemos definido, pero eso todavía es sorpresa. Teníamos cinco opciones: Alana, Lara, Luna, Kira y Alma. Una de ellas es la ganadora.
A mí lo único que me dicen es que aproveche en dormir, todo el susto está relacionado al sueño. Pero he dormido suficiente en esta cuarentena, así que estoy listo.
Tres años de casados recién cumplidos. Ya nos sentíamos preparados. No era un tema tanto de presión, aunque nuestros familiares siempre preguntaban para cuándo el bebé.
Amaría tener una familia grande, Dios mediante podré tener al menos cuatro hijos si es que cuento con la posibilidad económica, claro está; si no, definitivamente dos hijos sería lo ideal.
No. Nunca. Recién un día que me puse súper mal: muchos mareos y náuseas, además mi periodo no venía, me sentía pesada y con mucha hambre. Fue ahí cuando decidí hacerme el test y lo confirmé.
Lo que escucho siempre es que el hombre ama con locura a su hija, que en cuanto la ve se vuelve en automático, es el amor de su vida, estoy segurísima de que eso pasará con Mario. Desde ya nos trata a las dos con mucho amor, le habla mucho a mi pancita, a mí me llena de besos todos los días, es hermoso. Además, él sigue siendo el rey de la casa, el más consentido.
No quiero un segundo nombre para mi bebé, uno corto por mí está bien y a Mario le parece genial porque a él le tocó tener un solo nombre y le encanta.
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