A sus 31 años, Jazmín Pinedo ha demostrado ser una mujer de retos, empoderada, pero sobre todo que no deja de soñar, prepararse profesionalmente para alcanzar sus metas y, aunque no le ha cerrado las puertas al amor, cuenta que está soltera desde el tiempo que puso fin a su relación con el padre de su hija, Gino Assereto, pero más adelante podría darse una nueva oportunidad y rehacer su vida sentimental.
TE VA A INTERESAR: GINO ASSERETO LE DICE A JAZMÍN PINEDO QUE NO VOLVERÁ CON ELLA
Sí. Estoy en televisión más de 12 años y conduciendo más de 5, así que me encantaría que se pueda dar de manera permanente. Sin embargo, no voy a dejar de lado mis estudios porque es una meta que tengo como profesional.
Muy bien. Tengo superbuenas notas, no he jalado ningún curso y eso es porque me aboqué a mis estudios, así que sigo con la esperanza de que pueda existir un proyecto (en televisión) que se acomode a mis planes profesionales que son mis estudios.
(Risas). Siempre juego con eso, pero estoy feliz como estoy. Siento que estoy pasando por momentos en mi vida donde estoy concentrada en mis metas personales y profesionales. Estoy tomándome tiempo para mí misma.
No. Me parece gracioso que siempre me pregunten por qué sigo sola, es como que la gente se sorprendiera de que una mujer esté sola dos años, pero a mí me parece lo más normal del mundo. Así como uno se da espacios para tener una relación, también se puede dar espacios para tener una relación consigo mismo y es lo que yo estoy haciendo. Además, haberme separado no fue nada sencillo, aunque la gente crea que sí porque no te ven llorando. Si me preguntan si quisiera tener pareja, la verdad, no. Tengo todo lo que necesito, me va superbién en el trabajo, con los estudios y con mi familia. La vida no es perfecta, algo me tiene que faltar.
¡Me encanta cuando me dicen eso! Me dicen: ‘No será que eres tan empoderada que le das miedo a algunos hombres’, pero mejor, porque no quiero que se me acerque cualquiera. Soy muy independiente económicamente y con mis emociones desde jovencita y me gusta mantenerme así. El destino de una mujer no cambia, ni se escribe por tener o no tener a alguien. No tengo pareja y no pasa nada. Es lo más normal del mundo, tengo todo lo que necesito, me engrío y atiendo sola, así que me encanta.
Si eso es lo que piensan, en buena hora. Si algún día Dios quiere, tendré la oportunidad de volverme a enamorar o de conocer a alguien… espero que sea una persona que quiera ponerse acorde a mí y entender qué es lo que quiero, porque soy una persona proyectada. Me encanta ir siempre para adelante y posiblemente es difícil seguirme el ritmo.
Es lo idóneo cuando tienes una pareja, porque compartes un camino y en ese camino te acompañas o ayudas porque son equipo. Si algún día me llego a enamorar, espero que sea de esa manera.
Exacto. ¡Me encanta eso! Soy mi ‘sugar mami’, literal. Me cuido, atiendo, amo, protejo, engrío. Trabajo para mí, para darme mis gustos, para sacar adelante a mi hija y a mi familia.
Nunca se había dado la oportunidad de poder ser tan claros. A mí se me ha golpeado un montón en ese sentido, como que soy la mala, que yo no quiero estar con él y ya quedó clarísimo que no es así, sino que cada uno está en su nota hace rato, en su camino personal. Si en algún momento fuimos pareja, vivimos cosas muy bonitas y esos recuerdos siempre van a quedar, pero si hoy no estamos juntos no es porque yo haya tomado la decisión o no. Me sentí bastante contenta de que se haya podido aclarar porque la gente te señala o juzga sin saber lo que tú pasas.
Sí. Lo más importante es la magnífica relación que hemos construido como amigos y padres.
No estoy interesada en tener una relación, estoy trabajando muchas cosas en mí, a nivel personal, profesional y familiar. Gino está en la misma situación, al igual que yo. No quiere tener una relación, yo tampoco, pero no es que él me chotee a mí ni yo a él. No va por ahí, nos queremos, nos respetamos y entendimos que había cosas que no se entrelazaban bien cuando éramos pareja, así que simplemente nos empezamos a desarrollar de manera individual, pero nunca dejándonos de lado, siempre queriéndonos, respetándonos y trabajando en equipo por nuestra pequeña.
Sí. Me quedé con las ganas de tener un segundo bebé. Después de tener a mi gordita, quedé embarazada dos veces. La primera vez de dos meses y lo perdí, la segunda vez de tres meses y también lo perdí (se le quiebra la voz y respira profundamente para no llorar). Ahí dije: ‘Quiero parar de intentarlo porque son episodios bien tristes’, pero ya con los años y cuando conozca a alguien… yo encantada (de encargar otro bebé). Además, ya hablé con mi doctor para congelar mis óvulos porque tengo 31 años y la ilusión de tener otro bebé.
Hay muchas cosas por terminar de hacer.
Terminar mi carrera como publicista, me gustaría tener una agencia de publicidad o una productora. Son mis planes a muy largo plazo. Este año me quiero seguir preparando, me está interesando muchísimo la psicología y tengo muchas ganas de aprender. Estoy en clases de canto y me metí a clases de baile. Soy superchancona, no me gusta quedarme donde estoy.
No hay ninguna propuesta formal, pero me encantaría ser parte de la serie porque me gusta actuar y es algo que me hace muy feliz.
Ya hice un personaje de mala en ‘Torbellino’, así que me gustaría mostrarme en otra faceta y asumir nuevos retos en la actuación. Quizá podría ser un personaje parecido al de ‘Grace’, quizá así encuentro a mi ‘Nicolás’ (risas).
Sí. Me siento una mujer plena hace algunos años. He logrado mucho más de lo que soñé, me propuse metas que pensé que no iba a lograr y las logré antes de tiempo. Le agradezco a Dios por tanto amor, oportunidades y por haberme puesto en los momentos correctos.
Contenido GEC