El arte es un acto de fe, persistencia y amor. Es una manera de ir por el mundo convencido de que aquello que das es tu mejor entrega y que ese es tu mayor acto de solidaridad. Janet Gutarra, directora de la asociación ‘Luna Sol’, nos presenta su obra de teatro: ‘Iris y Flofló’, y es el mejor pretexto para conocer el alma de un actor
¿Cómo fue decir en casa que te inclinabas por el arte?
Mi papá no estaba de acuerdo.
Tú seguiste. ¿El tiempo a quién le dio la razón?
A mí. Pero creo que era válida su preocupación. Ahora que soy más grande entiendo la postura de mis padres y creo que todo parte de que saben que su tiempo tiene un final.
¿Te refieres a la relación con los hijos?
Ellos quieren irse dejándolos estables, que económicamente puedan sostenerse. Pero hay que entender también a los hijos. Porque deseamos ser felices con lo que hemos decidido.
¿Eres feliz?
Sí. Y también es cierto que es un trabajo y, como cualquier otro, hay subidas y bajadas y te llenas de preocupación
¿Inestabilidad?
Como toda profesión. Porque nadie va a decir que en su carrera es feliz eternamente.
Rafo Ráez, el cantante, afirmó: ‘En el Perú no se puede vivir del arte, pero sí dentro de él’.
En el Perú hay que pelearla.
¿Además de actriz?
Soy profesora y barrendera.
¿Cómo es eso?
Hay que limpiar el teatro.
¿Y lo haces?
Tengo que limpiar el local. Soy la que barre, dirige y pinta.
Es que el teatro es un acto de solidaridad, ¿verdad?
Y está lleno también de rituales.
¿Ejemplo?
Para mí, el limpiar mi espacio es un ritual como parte de mi entrenamiento.
¿Otra cosa?
Trabajo mucho en la humildad. Por eso barro; además, es parte de mi disciplina.
Hablaba de la solidaridad desde este punto de vista: si un actor funciona es porque el compañero también lo hace.
El trabajo en el teatro es en equipo, donde todos se apoyan.
Bien dicen que estudiar arte no es solo una profesión.
Definitivamente, es para la vida. Te dediques o no a la carrera, te va a servir.
Y desde ese aprendizaje, ¿Cómo entiendes el mundo?
Constantemente nos está retando, nos está planteando posturas de actitud ante la vida.
¿Conclusión?
Estoy en el mundo para defender la vida.
¿Eres defensora de ella?
Sí, desde la biodiversidad. Por eso me interesa que esta obra que ponemos el domingo en escena, llamada Iris y Flofló, cuente sobre el tema. En ella se defiende la vida, los ríos, mares, peces y también a los árboles. Aunque suene redundante, de todo lo que tiene vida.
¿Es una adaptación?
Del cuento del autor cubano Onelio Cardoso llamado Los tres pichones.
¿Tienes dos carreras?
Estudié para ser profesora y, cuando saqué el título, mi papá sí se alegró.
¿Y eso?
Seguro pensaba que iba a estar en un colegio, con un sueldo fijo.
Hablemos de la propuesta.
Hay dos líneas muy fuertes en la obra que tienen que ver con la decisión que toman los personajes. Son Iris y Flofló, dos pequeños que crecen a orillas del río Rímac, y viene la parte mágica.
¿Cómo?
El río cobra vida y se hace amigo de ambos. Además, los tres conocen a un perrito ecológico que va por la ribera limpiando todos los desechos que botan.
Cuenta un poquito más, pero solo un poco, no todo.
Luego aparece la mamá Juanita y ella les advierte de un gato peligroso; también se encuentran con un pelícano que los discrimina porque son más pequeños que él y les habla del mar y los barcos.
Ese parece representar la globalización del mundo.
Ajá. Les abre los ojos.
¿La segunda parte?
Donde ellos quieren seguir ese camino.
Por lo que cuentas, es una obra para niños y adultos.
Es para toda la familia. La primera vez que lo pusimos, los comentarios de las mamás o de los papás que iban acompañando a los niños decían: ‘¡Esta obra es para los padres!’.
Van por el Teatro de Lucía de Miraflores, ¿verdad?
Todos los domingos de octubre, empezando el de este fin de semana.
¿Y dónde comprar las entradas?
Si lo hacen por nuestro WhatsApp, al 989070097, tendrán un descuento especial, o por la página de Joinnus.
Qué todo salga bien
Los esperamos y gracias por su apoyo.
Contenido GEC