En el interior del estudio que tiene ATV en Barranco, el silencio parece abrazar las paredes del set donde se graba un programa líder. Salvo el ruido provocado por algunos sonidistas y luministas, todo es calma. De pronto, se escucha una voz potente y a medida que se acerca gana más fuerza. Es Andrea Llosa, que no podría llegar sin trastocar la tranquilidad reinante, saludando a quien encuentre en su camino, con sus tacones marcando el paso y su risa lista para acompañar sus palabras.
La defensora de mujeres indefensas y juez implacable de padres irresponsables hace dos meses anunció su separación de su esposo Luis Ávalos, tras 15 años de relación, y hoy se anima a tocar el tema.
Sí duele, porque somos seres vulnerables.
He aprendido a abrazar mi tristeza.
Es como una terapia.
Si te sale una lágrima, es porque tienes una familia.
El tema no pasa por ahí.
Pues sí. Él está a cargo de mi centro psicológico de ‘La casa del amor’ y yo en mi programa. Somos socios y funcionamos bien.
Uno vive el día a día y ahora no planifico para más adelante. Trato de ser feliz y no tengo idea de qué pasará mañana.
En la ducha, cuando cae el agua.
Saben que soy fuerte y valiente.
Si me tocan, pueden sacar lo peor de mí.
Soy peleadora de raza.
Ahora pego más fuerte con la lengua.
Si me dicen algo, estoy tranquila, no respondo. Pero si se meten con personas que quiero, reacciono.
Cuando hablo bajito, huye.
Que se ponga faja.
Quieres verla, ja, ja.
La gente no entiende que la ‘tele’ engorda 5 a 6 kilos.
Me encanta comer y el buen beber.
Le enseñé, pero es un pésimo aprendiz.
Cuando estábamos en ‘Panorama’, salimos a brindar en grupo y, al día siguiente, regresó al canal de ‘boleto’, con la misma ropa.
El director Eduardo Guzmán le llamó la atención: ‘Eso te está pasando por estar andando con la ‘Potranca salvaje’, je, je.
Acá vienen por una solución. Damos ayuda legal, realizamos las pruebas de ADN, resolvemos las dudas en tiempo rápido y además facilitamos un conciliador y psicólogos.
Somos el último lugar cuando ya no pueden más.
No sé quiénes son. Solo me interesa los que me tienen aprecio.
Creo que provoco confianza.
Ganas no me faltan. Y eso que ahora soy muy modosita.
No me ha funcionado y mi productora Jimena es la que me transmite su energía de paz y amor.
Apuntamos a sacar un tercer programa de entrevistas, todavía no sabemos dónde, ja, ja, ja.
Tengo contrato hasta diciembre y veremos qué sigue.
‘La casa del amor’ está en el jirón Huáscar 1600, en Jesús María. Es un centro psicológico, damos terapias en temas de parejas, relaciones tóxicas, dependencia emocional, ansiedad y duelo.
Entrar por la página casadelamor.pe.
Un gran abrazo, trátenme con cariño. Saludo a los lectores.
Fiel a su estilo, se retiró apabullando el silencio. Por estos tiempos, la periodista y conductora sigue en su lucha diaria. Como diría el poeta español Alonso de Ercilla: ‘El miedo es natural en el prudente y saberlo vencer es del valiente’.
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