Emprende Trome| Don Eloy Chambi Yto nació en la comunidad de Apisse en Puno, su infancia fue muy dura, ya que vivió en extrema pobreza porque sus padres que trabajaban en el campo no podían cubrir las necesidades básicas para él ni la de sus cinco hermanos. Caminar descalzo por las heladas y estar con hambre era cosa de todos los días. Sus tíos se lo llevaron a Arequipa donde aprendió a trabajar y logró estudiar en la nocturna. Con la ayuda de un primo llegó a Lima donde emprendió su propio negocio de hilos. ‘Pirámide’ ya tiene más de 25 años en el mercado, distribuye a todo el Perú y vende a Ecuador y Bolivia.
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Tengo mucha nostalgia, pues es triste vivir en extrema pobreza, nos faltaba comida, abrigo, tengo cinco hermanos, mi padre era agricultor y negociante, tenía defectos y mi madre sufría mucho, pero todo eso me sirve porque valoro mucho el trabajo.
Solo llegué a estudiar secundaria en la nocturna, me hubiese gustado tener estudios superiores, pero por mi realidad no pude.
Creo que vivir en carne propia el sufrimiento, las necesidades hizo que aspirara cosas mejores, tenía que salir de mi pueblo para emprender algo. Buscaba una oportunidad.
Vivo agradecido con mis tíos, mi tío Anastacio tenía 7 hijos y conmigo aumentó la familia, ahí tenían un taller de calzado donde aprendí mucho y logré estudiar de noche. Mi primo Juan estudió ingeniería industrial y desarrolló unos hilos y me involucra en este negocio que nos permitió venir a Lima a comercializar.
Después de trabajar cuatro años con mi primo, yo me casé con la que hoy es mi esposa, luego vino mi hijo mayor, es ahí que decido independizarme y crear mi empresa, todo iba bien hasta que llegaron los hilos de Taiwán a menor precio y mejor calidad, no podía competir con ellos, y e fui a China para crear un mejor producto.
Como sabía cómo se desarrollan los hilos, llevé mi tecnología a China, recorría fábricas y en la tercera encontré una que hacía el producto perfecto. Ahora estoy 25 años en el mercado con varias marcas para diferentes rubros.
Hacemos hilos para calzado, tapicería y redes de pesca, pero luego de visitar muchas ferias en China vi que podía incursionar con hilos para la industria textil, hoy ofrezco también estos productos de gran calidad, suaves, con brillo y buena lubricación.
Vendo a todo el Perú, llegamos a Ecuador y Bolivia.
He tenido muy buenos amigos que me han asesorado en mis viajes y en mi empresa. Lo importante es saber luchar y ser constantes todos los días. Todos los días se aprende, cada viaje me permitió abrir la mente a nuevas cosas para crear en mi empresa.
Deben tener el objetico muy claro, tener una empresa importadora no es fácil, se necesita mucha responsabilidad. Si van a viajar necesitan saber inglés o mandarín, yo tuve que pagar cien dólares diarios a un traductor, pero ahora pueden bajarse aplicativos que le traducen todo y los pueden guiar.
Es bueno sufrir, no haber tenido nada para soñar en grande y salir adelante, sin ser soberbio, siempre humilde para aprender más todos los días.
Mis dos hijas terminan ese año la universidad y las he involucrado en la empresa, gracias a ellos he podido hacer muchas mejoras. Mi hijo mayor tiene su empresa y seguirá con el legado.
Pirámide: Mi alegría
Provincianos: trabajo
Perú: El orgullo
Tecnología: desarrollo
Puno: Mi tierra natal.
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