Ella misma se ‘vacila’. ‘¿Sabes cuál es el colmo de Talía Azcárate? Que a su esposo no le guste el fútbol’. Y ríe a carcajadas. La conductora de televisión, comentarista deportiva y exseleccionada femenina de fútbol, además agrega que hizo debutar a su pareja en una pichanguita y lo ubicó de central: “pasa la pelota o pasa el jugador, pero nunca los dos juntos”, le advirtió.
Yo soy diestra, muy diestra.
Depende del sistema. Juego de enlace, que vendría a ser la ubicación de Christian Cueva. Y también juego de extremo por derecha, que es la ubicación de André Carrillo.
Claro, también soy gambetera.
No seas malo. Yo soy una señora, madre de familia. Soy recontra ‘tranqui’.
Nací en San Isidro, pero vivo en Miraflores.
No, para nada.
También. Me ha tocado entrenar en la Videna, conocer chicas de todos los estratos sociales y conocí sus realidades.
Definitivamente. Ahí lo que importa es divertirnos en el verde. Todas éramos piezas importantes en el funcionamiento del equipo.
Creo que más allá del orgullo, era netamente las ganas por ponerme la camiseta de mi país. A nosotras nos pagaban cinco soles diarios. Esa era toda la retribución económica que recibíamos, pero era lo último que me importaba. Lo que me importaba era el orgullo y la responsabilidad que significa representar a mi país.
Sí, también hay intensidad, choque, fricción. Me han pellizcado unas cuantas veces.
Indisciplina hay en todos lados, pero la disciplina no es negociable. La disciplina debe ir acorde a los objetivos que nos planteamos.
No es lo adecuado. Como te digo, en su tiempo libre pueden hacer lo que ellos quieran. Gareca entró con una idea bastante firme, quien no está comprometido con esta selección va a estar afuera.
Sí. Pero la verdad que mi vida es súper tranquila. Nunca estuve metida en algún escándalo. A veces hay jugadores que te quieren contactar, pero depende de uno.
No, no, no. Él odia el fútbol.
Es bien particular, porque nunca me había pasado. Yo veo los partidos sola en mi sala. Él está haciendo cualquier otra cosa. Pero le gusta el deporte, eso es importante. El hace box y ha sido campeón bolivariano de tae kwon do.
Claro. Sería lo habitual. Con personas que había estado antes, a todos les gustaba el fútbol. Esta es una excepción particular. Es más, yo jugaba pichangas tres veces por semana, y a él lo llevé a su primera ‘pichanga’. Lo ubiqué de central y le dije: ‘pasa la pelota o pasa el jugador, pero nunca pasan los dos juntos’.
La verdad que me sorprendió, metió un ‘hat trick’. Es el colmo de Talía Azcárate, que a su esposo no le guste el fútbol, ja, ja, ja.
Sí, sí. Él ha sido modelo muchos años, cada uno va por su lado. Él es abogado, tiene maestría en ciencias políticas, y yo voy por el lado opuesto.
Nos gustan muchas cosas en común también. Salimos a pasear en moto, nos gusta ir a comer.
Salió súper bien. Los comentarios fueron muy positivos. Aunque siempre hay comentarios machistas, de hombres que nos mandan a la cocina. Son comentarios sin sentido, sin argumentos.
Jamás respondo. Es mi política. Jamás respondo, porque es darle importancia.
A la sociedad contribuye una barbaridad. Se rompen paradigmas, estereotipos. A veces los mismos muros nacen de nuestras familias.
Cuando yo comencé a jugar fútbol, a mi mamá no le hacía nada de gracia. No lo entendía.
Me preguntaba por qué fútbol. Y mi respuesta era ‘por qué no fútbol’...
Yo fui firme con lo que me gustaba. Ella terminó viendo mis partidos y mis programas.
Claro. Yo jugué en la selección cuatro o cinco años aproximadamente. Y mi mamá se dio cuenta de que yo era su hija, era mujer y me gustaba el fútbol y no tenía nada de malo.
Claro. Ahora me escribe para preguntarme cuándo son mis partidos y en qué programas voy a estar.
Ella no sabía nada, pero desde que ve mis partidos me hace comentarios de fútbol. Me hace análisis de lo que vio.
Con mi papá nació mi gusto por el fútbol.
Mi papá jugaba cinco veces por semana al fútbol. Y mi mamá estaba harta de eso. Entonces un día mi mamá le dice: “si vas a ir a jugar, llévate a Talía”. Ahí descubrí el fútbol y me fascinó.
Te soy sincera, el primer tiempo me quedé preocupada.
A veces uno puede pensar eso. La disciplina es fundamental. En sus días libres, pues es su vida y uno no se puede meter en eso.
No, sería atrevido. Con Brasil va a ser muy duro.
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