
El golpe llegó seco, sin aviso y en el peor momento. Cuando la ilusión por ver a la selección peruana con nuevo mando empezaba a tomar forma, la noticia cayó como baldazo de agua fría: Renzo Garcés quedó fuera de la convocatoria de Mano Menezes por una lesión que lo deja al margen de los amistosos internacionales en Europa.
El anuncio fue oficial. La Federación Peruana de Fútbol confirmó que el defensor, tras evaluación médica, fue diagnosticado con una lesión que le impide ser parte de los partidos ante Senegal y Honduras. Así, uno de los nombres más firmes de la Liga 1 se baja justo antes del debut del nuevo proceso.

“Ha sido diagnosticado con una lesión, por lo que queda desafectado de la presente convocatoria para los amistosos internacionales que se disputarán en París y Madrid ante las selecciones de Senegal y Honduras”, se indicó en el comunicado.
La baja no es menor. Garcés no solo venía siendo uno de los mejores jugadores del torneo local, sino también uno de los goleadores de Alianza Lima, con cuatro anotaciones. Su presente lo había puesto como pieza clave en la primera lista del técnico brasileño.
A la par de su salida de la selección, también quedó descartado del duelo ante Juan Pablo II en la Liga 1. La pubalgia que lo aqueja lo obliga a parar, dejando un vacío tanto en su club como en la Bicolor.
UNA DEFENSA QUE SE REARMA
Sin Garcés, el panorama obliga a recomponer la última línea. De momento, Mano Menezes cuenta con tres opciones naturales para la zaga central: Miguel Araujo, Fabio Gruber y Alfonso Barco. Los dos primeros asoman como las principales cartas por experiencia y recorrido previo en la selección.
En el caso de Barco, su presencia marca una novedad. Es su primera convocatoria oficial con la Bicolor, más allá de aquel amistoso ante Bolivia organizado por la Agremiación de Futbolistas. Su inclusión responde también a la intención del comando técnico de probar nuevas alternativas.
Pero no son las únicas opciones. En un escenario de emergencia, también aparecen Erick Noriega y César Inga como variantes. El primero, aunque proyectado como volante de contención, puede retroceder a la zaga, una posición que conoce por su desempeño en Gremio.
Inga, por su parte, también ofrece versatilidad. En Universitario ha jugado como stopper y podría adaptarse sin mayores problemas a la defensa central. Son soluciones que el técnico evalúa mientras define su primer equipo.

POSIBLE NUEVO LLAMADO
La posibilidad de sumar un nuevo zaguero está latente. Desde la Videna se viene evaluando la convocatoria de un futbolista adicional para completar la lista de 25 jugadores. Entre los nombres que suenan aparece Rafael Lutiger, quien podría recibir su primera oportunidad en la selección mayor.
Más allá de la baja, el objetivo de Mano Menezes se mantiene firme: conocer a fondo a sus jugadores. Estos amistosos en París y Madrid serán su primer laboratorio, donde buscará probar variantes y empezar a moldear un sistema de juego.
La idea es clara. El técnico brasileño pretende observar a la mayor cantidad de convocados posible, con miras a diseñar un once competitivo de cara a las Eliminatorias. Cada minuto en cancha será clave en este arranque de proceso.
En ese camino, Perú afrontará dos pruebas exigentes. El sábado 28 de marzo se medirá ante Senegal en el Stade de France desde las 11:00 a.m., mientras que el martes 31 enfrentará a Honduras en el Estadio Municipal de Butarque, en Madrid, desde la 1:00 p.m.
Con una baja sensible y varias piezas por encajar, la Bicolor inicia una nueva etapa. Y aunque el arranque llega con un contratiempo, también abre la puerta para que otros nombres levanten la mano y se ganen un lugar en el equipo.











