Carlos ‘Mágico’ Gonzales es uno de los privilegiados que en su carrera defendió las camisetas de Alianza Lima y Universitario. En los años 90 daba la hora y no escapó a los tentáculos de la farándula. Ahora es el momento de aclarar algunas dudas...
Fue en un clásico en 1988. Estaba recontra nervioso y me puse el uniforme al revés. Si el utilero no me avisaba, salía así al campo.
Sí. Un año antes había ocurrido la tragedia del Fokker (1987) y no podía asimilar la muerte de muchos amigos.
Nunca olvidaré que un día entré al camarín y encontré al ‘Potrillo’ Escobar bailando una salsa de la ‘Sonora Ponceña’ mientras dominaba el balón.
Mi primo hermano era ‘Caíco’ (José Gonzales Ganoza) y mi sobrino es Paolo Guerrero.
El profesor Moisés Barack por el salvadoreño que lleva mi mismo nombre.
Con ese gol me quisieron vender al Milán de Italia, ja, ja, ja. Al inicio la ‘Trinchera Norte’ no me pasaba.
Exacto. ‘Misterio’, líder de la barra, y su banda me fueron a ‘ajustar’.
En el primer día de entrenamiento con la ‘U’. Me acorralaron con machetes, cadenas y me amenazaron: ‘O pones mucha garra o te irá mal’, me advirtieron.
Eso no fue nada. Después vino lo peor...
Salía del ‘Lolo Fernández’ en mi auto después de entrenar, en la puerta se paró ‘Misterio’, me apuntó con una pistola y dijo: ‘Baja m...’.
Me pidió dinero, me puse fuerte a pesar de que por dentro me moría de miedo. Le dije que no tenía y se fue.
Sí, pero cuando me fui a la ‘U’ paraban apedreando mi casa en San Miguel cada vez que había clásico. Una vez se confundieron y atacaron la casa del ‘Gato’ Basombrío, ja, ja, ja.
Quería seguir jugando, llegó el profe’ Ivan Brzic y no me ponía. Tuve problemas con él. Tenía una manera de hablar fuerte y me paraba gritando, ja, ja, ja.
Nooo, porque después él llegó a la ‘U’ y tuve que irme porque no iba a jugar.
Ahí la historia fue distinta. Le fueron con chismes, que no me pusiera en los clásicos porque supuestamente me iba a ‘echar’.
Le pedí que confiara en mí y me dijo quiénes habían sido los ‘maleteros’. Después me pidió disculpas diciéndome que se había equivocado conmigo.
Padrino de mi hija Tifany. Nos hicimos grandes amigos en Alianza. Yo ingresé a los nueve años y él a los once.
Juan es tranquilo, un caballero, serio, pero no sonso, es más vivo que todos, ja, ja, ja.
Ja, ja, ja. No, falso. Me vincularon con ella e incluso salió en los periódicos, nunca pasó nada.
Por supuesto, sabía quién era, pero todo fueron habladurías.
Ufff, si te contara. Ese no sabía ni bailar. Solo lanzaba ‘bombas’ como Bin Laden, ja, ja, ja.
Dos: ‘Kanko’ Rodríguez y Carlos Guido.
Trabajo en la Municipalidad de Santiago (Ica) como coordinador de deportes. Soy un ‘cazatalentos’.
A ustedes por acordarse de mí y a lavarse las manos para cuidarse.b
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