
Cada mañana, montada en su motocicleta, se va a entrenar y a dictar clases de boxeo; también aprovecha para pasar frente al Estadio Nacional. Va a solicitar una cita con las máximas autoridades y repite el ritual de hace 12 años: pedir que se le reconozcan los “Laureles Deportivos” por haber traído un título mundial a nuestra tierra.
Linda Lecca, la protagonista de esta historia, no va a bajar los brazos en su lucha; por algo, en el deporte de los puños, la llaman “La Princesa Inca”.
Linda, ¿Qué falta para ver tu nombre en el frontis del estadio?
Que acepten que alcancé un título mundial peleando por el Perú y en una entidad reconocida.
¿Por qué lo dices?
Es que el argumento que dan para negarme los “Laureles” es que lo obtuve en la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), y yo pregunto: ¿o no saben nada de este deporte o no quieren dármelo?
Es una entidad conocida...
Por supuesto. Por ahí pasaron Muhammad Ali, Mike Tyson y “Canelo” Álvarez. Si ellos dicen lo contrario, creo que es un chiste el que me están haciendo.
¿Hay antecedentes con otros deportistas?
Kina Malpartida y Alberto “Chiquito” Rossel, que pelearon en la misma organización, sí han sido reconocidos.
¿Qué beneficio te da tener esos Laureles?
Que todo tu esfuerzo sea reconocido; el orgullo que te embarga por haber llevado a tu país a lo más alto.
¿Hay algún premio económico?
También, pero lo que busco es que entiendan que todo lo que trabajé por el país merece la recompensa de tener mi nombre en el frontis del coliseo más importante de la nación.
¿Te retiraste?
En unos meses voy a pelear por el título latinoamericano y luego iré por el mundial. Quiero ser la única que logre ganar dos cinturones de ese tipo en categorías diferentes.
¿Te está cansando luchar tanto administrativamente?
No, pero es indignante que un deportista calificado tenga que estar tocando la puerta y no le hagan caso.
¿Cuál es el siguiente paso?
Pedir una reunión con el señor Sergio Ludeña, presidente del IPD, para explicarle mi situación.
¿Y mientras tanto?
Estoy dictando clases en “Fitness de Impacto”, en Miraflores. Tengo niñas y jóvenes; muchas chicas se han matriculado.
Y eso que muchos creen que es un deporte rudo...
Es una disciplina completa. No solo se trata de dar golpes al rival; también se trabaja la coordinación, agilidad, visibilidad y pones en juego tus emociones. Tu cerebro está siempre activo.
Cada vez que te encuentro siento que se te ha ido el “dejo” argentino.
Mis padres me llevaron allá a los 5 años. Destaqué y me pidieron que me nacionalizara, pero nunca acepté porque deseaba pelear por mi país.
Un gran abrazo y que sea aceptado tu pedido.
No me voy a rendir, porque lo que estoy pidiendo es justo.









