Desde las alturas hasta el borde del mar hay una camiseta que te hace breve la ruta, aunque complicada. Pero si sabes sortear los caminos agrestes, te darás cuenta que valió la pena haber corrido el riesgo. Jonathan Medina es un portero nacido donde el yaraví es un himno y ahora sus manos son admiradas en el pueblo más salsero del Péru.
Señor.
El rocoto relleno.
El cebiche, pero dependiendo del restaurante.
Sí, pero debes ir acompañado.
Los muchachos de la barra.
A Los Barracones.
No, porque el Sport Boys es lo más querido para el chalaco, me expresaron cariño.
En realidad me gustan todos los géneros.
La música la ponen los utileros y es pura salsa.
Héctor Lavoe.
Sí, mientras me cambiaba aprecié sus letras y, además, por el puerto lo ves dibujado en las esquinas.
Ver fútbol internacional.
Me pego.
El italiano Gianluigi Buffon es extraordinario.
Los mejores de estos tiempos, ambos son geniales.
Su cuenta corriente, ja, ja.
Para que no resbale la pelota.
Sí, pero en la goleada a Melgar, Manco hizo el tercero y cruzó toda la cancha para celebrarlo conmigo.
Fue un gesto de amistad.
Un poco, aunque mi fuerte es poner la mesa.
Dos, guantes bastantes.
Solo con amigos.
Puede ser Víctor Lira, que es picante, pero no creo que tanto como el Callao, ja, ja.
Entusiasmado y con ganas de dejar todo por la camiseta.
A ustedes por tomarse su tiempo de buscarme.
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