Vida de técnico. No corren, pero terminan los partidos sudorosos, agitados, con la adrenalina a flor de piel. Viven con la amenaza del despido todas las fechas que sus equipos se presentan a jugar. El profesor Raffo Castillo pertenece a esa raza especial que es un entrenador de fútbol. Nacido en , conocedor de lo que es la y 2, además de la , bebiendo un refresco frío, perfecto para darle pelea a esta temperatura, abre su memoria, también su corazón y convierte esta entrevista, en una especia de confesionario.

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Raffo, antes de un partido, ¿se duerme bien?

Imposible.

¿No concibes el sueño?

A las 10 de la noche puedes quedarte dormido, pero despiertas a las dos.

¿O sea?

Solo duermes unas cuatro horas.

¿Cuál es lo importante y necesario de un técnico?

De manera simple, dar la información a tus jugadores, para que se puedan desarrollar.

¿Y cómo hacer qué te crean?

Ser coherente entre lo que dices y haces.

Asegura que el mejor dirigente es quien te dice lo que piensa en la cara
Asegura que el mejor dirigente es quien te dice lo que piensa en la cara

¿Tuviste jugadores rebeldes?

Muchos, pero me ha ido bien con ellos.

Cuéntame una anécdota con uno

Luis ‘Pompo’ Cordero. Lo tuve en UTC y fuimos a jugar a Chota.

¿Qué sucedió?

El estadio estaba lleno, la gente nos recibió con piedras y estábamos empatados 2 a 2.

¿Ocurrió algo especial?

Lo hice entrar faltando 15 minutos y marcó el 3:2.

¡Cambio acertado!

Primera vez que veo a un jugador que no festeja un gol. Se me acercó.

¿Para qué?

A decirme: ‘No sé qué he hecho, nos van a matar’

Otra por favor

Dirigía a José Gálvez y tenía en mi equipo a Alex Magallanes. Estábamos jugando contra Sport Boys en el estadio ‘Miguel Grau’, íbamos 1:1 y lo saco.

¿Se incomodó?

Salió moviendo las manos y vociferando: ‘Siempre me saca a mí’

¿Cómo continuó la historia?

Pasaron 6 minutos y marcamos el segundo gol y ganamos. Cuando acabó el partido, se acercó y me dijo: ‘Profesor, me gustaría hablar con usted y pedirle disculpas’, le respondí que no había problema y que no se preocupe.

Le diste clase de humildad

En Huaraz, dirigiendo a la Universidad San Martín, enfrentamos al local y tenía todo listo para qué entre Pedrito García, que siempre anotaba cuando ingresaba.

¿Allí también fue igual?

Estábamos jugando bien y decido que entre el ‘Romario de los pobres’ y saco un delantero. Desde el fondo, el colombiano Rogger Cambindo, que jugaba para mi equipo, gritaba: ‘No lo saque, a él no’ y obviamente no cambié mi decisión.

Continúa

Pasaron 5 minutos y Pedrito hizo el gol y todos se vinieron a abrazarme y el ‘cafetero’ llegaba corriendo, gritando: ‘Usted sabe lo que hace’.

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¿Jugaste al fútbol?

Sí y de ‘8′, como se llamaba en ese tiempo.

¿Bueno?

No era malo, pero vivía con la presión de ser hijo del técnico ‘Cholo’ Castillo.

¿Y cuándo te hiciste entrenador no fue igual?

Siempre eh vivido con eso y he respondido que nunca he querido parecerme o ser mejor que mi padre.

¿Quién es el mejor dirigente?

El que te dice las cosas de frente.

¿El mejor entrenador del país?

Roberto Mosquera. Descendió con dos equipos, pero después salió campeón varias veces. Aprendió de sus errores y eso prueba que es inteligente.

Una anécdota de tus tiempos en Sullana

Vivía en un hotel y me llamaron de la recepción para avisarme que un hombre me estaba buscando.

¿Lo atendiste?

Bajé y estaba con una camisa blanca y una corbata negra. Lloraba y me dijo que habían atropellado a su hija y había muerto y su esposa estaba grave.

¿Qué deseaba?

Ayuda económica y ante tremendo drama, le di unos billetes.

¿Era verdad?

Saliendo al entrenamiento, que era una media hora después, sentado en la mototaxi que me trasladaba, lo veo al tipo en una esquina.

¿Qué estaba haciendo?

Tenía la corbata atada a su frente y con una botella de cerveza en la mano. Me la hizo y bien.

¿Listo para volver a dirigir?

Ya tengo mi cuerpo técnico y a la espera que nos llamen.

Un fuerte abrazo

Gracias a ustedes por la entrevista.

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