Raúl Jiménez acabó con una larga espera y escribió su propia página en la historia de los mundiales al marcar el segundo gol de México frente a Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026. El delantero conectó de cabeza un centro desde la izquierda, puso el 2-0 en el Estadio Azteca y celebró entre lágrimas su primer tanto en una cita mundialista.
El tanto llegó cuando el partido ingresaba a su tramo decisivo. México dominaba las acciones y buscaba traducir ese control en una ventaja más amplia sobre el conjunto africano, que no encontraba la manera de reaccionar ante el empuje del equipo local.
A los 67 minutos apareció la jugada que terminó por encender a todo el estadio. La acción nació por la banda izquierda y encontró a Raúl Jiménez atacando el área con determinación.
El centro llegó con precisión y el delantero mexicano no desaprovechó la oportunidad. Con un certero cabezazo envió el balón al fondo de la portería para vencer al arquero sudafricano y ampliar la ventaja del Tri.
La anotación provocó una explosión de alegría en las tribunas. Miles de aficionados celebraron un gol que no solo acercaba a México a la victoria, sino que además tenía un significado especial para uno de los referentes del equipo.
Raúl Jiménez disputó los Mundiales de Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, pero hasta antes de este partido no había podido marcar en una Copa del Mundo.
El delantero llegó al encuentro frente a Sudáfrica cargando con esa deuda estadística. Había sumado minutos en anteriores ediciones, pero el gol seguía siendo una cuenta pendiente en el torneo más importante del planeta.
Por eso, cuando vio la pelota cruzar la línea de gol, la emoción fue imposible de contener. Primero celebró con fuerza junto a sus compañeros y luego terminó visiblemente conmovido ante un Estadio Azteca completamente entregado.
Las imágenes del atacante llorando durante el festejo se convirtieron de inmediato en una de las postales más emotivas del arranque del Mundial 2026. La presión acumulada durante años finalmente quedó atrás.
El segundo tanto consolidó el dominio que México había mostrado desde el inicio del compromiso. El equipo dirigido por Javier Aguirre controló el desarrollo del juego y encontró en sus hombres de ataque las respuestas necesarias para marcar diferencias.
La combinación ofensiva volvió a funcionar. Tras el primer gol de Julián Quiñones, el protagonismo pasó a Raúl Jiménez, quien aprovechó la asistencia llegada desde el sector izquierdo para aumentar la ventaja del conjunto anfitrión.
El gol también permitió al atacante seguir escalando en la tabla histórica de goleadores de la selección mexicana. Con esta anotación alcanzó los 46 tantos y quedó más cerca de las cifras de los máximos artilleros del Tri.
A sus 35 años, el delantero llegó al Mundial después de acordar su llegada al Wolverhampton y con la experiencia de haber disputado varias competiciones internacionales. Sin embargo, ninguna celebración había tenido el significado de esta.
México sigue imponiendo condiciones en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, pero la imagen que quedará grabada en la memoria de sus hinchas es la de Raúl Jiménez rompiendo su sequía mundialista, abrazado por sus compañeros y emocionado por un gol que tardó años en llegar.
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