
Lionel Messi marcó un doblete frente a Austria, llevó a Argentina a la siguiente fase del Mundial 2026 y se convirtió en el máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo con 18 tantos, superando definitivamente los 16 que había dejado el alemán Miroslav Klose. La tarde en Dallas terminó con otro capítulo reservado para los elegidos y con el nombre del capitán argentino ocupando un lugar que hasta hace poco parecía imposible de alcanzar.
El desafío no era menor. Desde el arranque, todas las miradas apuntaban al ‘10’, que había llegado a este encuentro compartiendo el récord histórico con Klose tras el triplete conseguido ante Argelia. Bastaba un gol para quedar solo en la cima. Pero el camino no empezó como esperaba.
Apenas a los nueve minutos, el árbitro sancionó un penalti tras una falta sobre Lautaro Martínez. Messi tomó la pelota con la responsabilidad de siempre y buscó asegurar el remate junto a un poste. Sin embargo, el arquero Alexander Schlager adivinó la intención y la pelota terminó afuera.
Lejos de desconectarse, el capitán argentino convirtió ese fallo en combustible. Siguió pidiendo la pelota, buscó espacios y obligó a la defensa austríaca a multiplicar esfuerzos para contenerlo.
DEL PENAL FALLADO AL GOL QUE CAMBIÓ LA HISTORIA
Messi avisó primero con una acción que terminó desviada por David Alaba y luego volvió a encontrarse con el defensor cuando parecía listo para definir. El récord se hacía esperar, pero el partido seguía girando alrededor de él.
Hasta que llegó el minuto 38. Facundo Medina avanzó por la izquierda y envió un pase hacia atrás. Thiago Almada dejó pasar la pelota y Messi apareció libre para definir de zurda. El balón terminó en la red y el estadio de Dallas fue escenario de una imagen que quedará guardada en la historia de los Mundiales.
Con ese gol, el argentino alcanzó los 17 tantos en Copas del Mundo y dejó atrás una marca que permanecía intacta desde Brasil 2014. Klose quedaba relegado al segundo lugar y Messi pasaba a liderar en solitario la tabla de goleadores históricos.
El tanto también confirmaba una tendencia que atraviesa todo el torneo. A sus casi 39 años, el capitán argentino sigue siendo determinante en la máxima competencia del planeta y continúa ampliando una carrera que ya había alcanzado otro hito al convertirse en el primer futbolista de campo en disputar seis Mundiales.
EL DOBLETE QUE AGRANDÓ LA DISTANCIA
Pero Messi todavía tenía algo más preparado para la noche. Ya en el tiempo añadido, participó en un contragolpe que terminó con un remate de Julián Álvarez. Schlager logró rechazar el disparo, aunque dejó la pelota viva dentro del área.
El argentino estuvo atento a la jugada. Insistió hasta encontrar el espacio y empujó el balón para firmar el 2-0 y completar su doblete. No solo cerraba el triunfo de Argentina. También ampliaba su ventaja en la clasificación histórica con 18 goles mundialistas.
La nueva cifra lo distancia de Miroslav Klose (16), del brasileño Ronaldo (15) y de figuras como Gerd Müller y Kylian Mbappé, ambos con 14 anotaciones en Copas del Mundo.
La marca adquiere todavía mayor dimensión porque llega en pleno intento de Argentina por defender el título conquistado en Qatar. Además, Messi sigue acumulando registros individuales dentro del torneo: es el futbolista con más partidos disputados en la historia de los Mundiales y también el máximo goleador histórico de la selección argentina con 121 tantos en 201 encuentros internacionales.
Lo que ocurrió en Dallas fue mucho más que una victoria de fase de grupos. Fue otra demostración de vigencia, otra página escrita por un futbolista que continúa desafiando el paso del tiempo. Cuando parecía que ya no quedaban récords por romper, Lionel Messi encontró uno más y lo convirtió en propiedad exclusiva. Con 18 goles en Mundiales, la cima de la historia ahora lleva únicamente su nombre.








