
Azzedine Ounahi volvió a vestirse de héroe en Houston. El mediocampista marroquí marcó su segundo gol de la tarde a los 81 minutos, tras una gran jugada de Brahim Díaz, para sellar el 2-0 sobre Canadá y encaminar la clasificación de Marruecos a los cuartos de final del Mundial 2026. El tercer tanto de Soufiane Rahimi solo terminó de decorar una victoria que tuvo en el futbolista nacido en Casablanca a su gran protagonista.
Hasta ese momento, Canadá seguía empujando con más entusiasmo que claridad. Después del primer gol de Ounahi, los norteamericanos adelantaron líneas, poblaron el área de centros y agotaron sus variantes ofensivas en busca de una igualdad que nunca encontró el camino hacia el arco de Yassine Bounou.
El conjunto dirigido por Jesse Marsch apostó por arriesgar con el ingreso de hombres de ataque como Cyle Larin y Alphonso Davies. Sin embargo, Marruecos respondió reforzando su estructura defensiva y esperando el instante preciso para volver a golpear.
Mientras los minutos avanzaban, la tensión aumentaba en el estadio de Houston. Canadá monopolizaba la iniciativa, pero una falta desperdiciada, un remate lejano de Tajon Buchanan y una sucesión de centros sin destinatario reflejaban la frustración de un equipo incapaz de romper el orden africano.
BRAHIM INVENTÓ LA JUGADA Y OUNAHI LA CONVIRTIÓ EN GOL
La sentencia llegó cuando el reloj marcaba los 81 minutos. Marruecos recuperó el balón y lanzó un contragolpe que encontró a Brahim Díaz conduciendo con espacios por delante.
El atacante pisó el área y, cuando parecía quedarse sin ángulo para rematar, frenó con inteligencia para desarmar la marca canadiense. Ese pequeño gesto cambió toda la jugada.
Con la defensa desacomodada, Brahim levantó la cabeza y entregó un pase preciso para Azzedine Ounahi, quien apareció libre para definir con un derechazo que venció al arquero canadiense y desató la celebración marroquí.
El 2-0 fue un golpe definitivo para Canadá. El equipo norteamericano había asumido todos los riesgos en busca del empate, pero terminó castigado por la eficacia de un rival que supo aprovechar cada espacio concedido.
Para Brahim Díaz fue otra exhibición como asistidor. El atacante volvió a ser decisivo en la elaboración y dejó servido el gol a Ounahi, confirmando el gran entendimiento ofensivo que ambos mostraron durante el compromiso.

EL TALENTO QUE VOLVIÓ A APARECER CUANDO MÁS HACÍA FALTA
El doblete terminó de confirmar el peso específico que tiene Ounahi en esta selección marroquí. Después de un partido en el que Canadá había conseguido incomodar el funcionamiento de los Leones del Atlas y en el que la lesión de Ismael Saibari alteró los planes del equipo, el volante asumió el protagonismo en los momentos de mayor exigencia.
Primero abrió el marcador con una jugada preparada y luego liquidó el encuentro aprovechando un contragolpe perfectamente ejecutado. Dos definiciones que cambiaron por completo el destino de la eliminatoria.
Ya en el tiempo añadido, otra transición ofensiva conducida por Brahim Díaz permitió que Soufiane Rahimi anotara el 3-0 definitivo, cerrando una clasificación que tuvo como figura indiscutible a Ounahi.
Con su doblete, el mediocampista nacido en Casablanca condujo a Marruecos nuevamente entre los ocho mejores del Mundial. En una tarde donde el equipo sufrió durante largos pasajes, apareció el talento del “príncipe” marroquí para resolver el partido con dos golpes certeros y mantener vivo el sueño de los Leones del Atlas.







