Vivió las dos caras del fútbol. Tuvo grandes partidos y uno que lo marcó. Así es la vida de un arquero y Eusebio Acasuzo salió bien librado en su carrera. El ‘Chevo’ integró la ‘Blanquirroja’ desde 1975, pero fue en las Eliminatorias a México 86 donde el destino le reservó un día para la historia: el triunfo 1-0 sobre Argentina. Estos son sus recuerdos.
Fue un partido extraordinario de César Cueto, José Velásquez, Juan Carlos Oblitas, ‘Patrulla’ Barbadillo, Hugo Gastulo, Franco (Navarro), ‘Leo’ (Rojas), ante una selección que tenía a Maradona, Valdano, Passarella, Trossero, Burruchaga, un equipazo y favorito al que le ganamos bien.
Saqué algunas pelotas como un cabezazo a Valdano, que prácticamente era la eliminación si entraba. Fue una de mis mejores presentaciones junto al que jugamos en Escocia donde tapé un penal.
Solo quedaba ganar y pensamos que íbamos a la guerra. Nadie se ‘chupó’, ni en Lima ni en Buenos Aires.
Días previos vimos videos de Argentina y me dijo ‘vas a tener que salir a cortar y despejar, porque esos son grandazos’. En algunas jugadas me cargaron y quisieron meterme con bola y todo.
Pasarella decía a sus compañeros: ‘Tranquilos, ya se van a cansar los negros’. Ahí saltaron ‘Panadero’ (Díaz) y el ‘Patrón’ (Velásquez), y le dijeron: ‘¡Quién se va a cansar oye hue...!’.
Franco rompe a Pasarella, Fillol salva su disparo y después otro de Velásquez. En el remate del ‘Ciego’ no puede hacer nada, porque le apunta a la cabeza y casi se la vuela.
Chale conocía muy bien a los argentinos. Las reglas permitían eso, pero ‘Lucho’ era más que solo marcar, jugaba bien al fútbol.
De arranque (Julián) Camino lo rompe a Franco (Navarro), eso fue dirigido, pero entró Uribe y con su toque, dribling y conchudez los volvió locos.
Nunca especulamos, salimos a hacer fútbol y nos quedamos cerca. La cancha mojada nos jugó en contra. Después de unos años me encontré con Fillol y me dijo: ‘Negro, les saqué dos que eran goles seguros, entraba una y quedábamos fuera del Mundial’.
Empezamos tarde la preparación. Tuve responsabilidad en algunos goles, nunca dije que no. Hay cosas que la gente no sabe.
El Deportivo Español de Argentina me quiso, incluso me inscribió, pero un dirigente de la Federación Peruana no me quiso dar el pase y tuve que volver a Bolivia. Llegué sin fútbol a ese partido.
Luego del partido con Italia (España 82) me acerqué al camarín, creí que no me la daría porque le habíamos empatado. Veo la puerta abierta y ahí estaba él. Me miró, se acercó, se sacó la camiseta, me la dio y abrazó. Con esa chompa fui campeón con la ‘U', Bolívar, en Segunda con Lau Chun y jugué la Eliminatoria del 85.
La del camerunés la usé menos, pero con esa tapé en el 4-2 ante Chile. La del europeo me quedaba muy grande. Al final regalé todas.
Debieron jugar los que estuvieron en Eliminatorias. Luego de ver el Camerún-Polonia dijimos: ‘A estos les ganamos’. Llegamos confiados y nos fue mal. Incluso, ya habíamos separado los pasajes para Barcelona, que era donde nos tocaba jugar en la siguiente fase.
Fue mi hermano, amigo, compañero. Iba a recogerlo de Matute para comer cebiche y los hinchas de Alianza me miraban mal, murmuraban cosas, otros decían que no se metan con el ‘Chevo’. Desgraciadamente se fue en su mejor momento cuando lo quería Millonarios.
Vean los partidos del 78, 81, 85 donde dimos cátedra. Barbadillo, Rubén (Díaz), serían ‘cracks’. Mira el gol de (Guillermo) La Rosa en el ‘Campín’ en el 81, salta como Cristiano Ronaldo. Velásquez hacía tres cosas: marcaba, creaba y anotaba, era un jugadorazo.
Muchos recuerdos, llegué a jugar un duelo de estrellas con ‘Resto del Mundo’ y ‘Leyendas de América’, y compartí equipo con Rivelino, a quien en México 70 lo había visto por televisión en Huaral pagando cinco centavos y en blanco y negro.
Hay futuro, me gustan Renato Solís de Cristal, el mismo ‘Pato’ Álvarez, que saca muy bien, Steven Rivadeneira, Alejandro Duarte y el hijo de ‘Chicho’ Espinoza que tapa en Alianza.
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