Alianza Lima
Alianza Lima

Alianza Lima vive en una película terror diaria donde le asusta pensar qué habrá a la vuelta de la esquina. Un fantasma, un ‘monstruo’, ¿Otro escándalo? ¿Una vergüenza más? ¿Un nuevo título en Ate?. Vivir así no es vivir. Es morir cada día por falta de personalidad. La , equipo que jugaba su segundo torneo internacional en 90 años de historia y no hacen más que cubrir con barro el escudo del club. De un equipo que tiene miedo hasta de sí mismo.

Porque si un capitán, un líder, un mundialista y un delantero que reclama en cancha hasta porque alguien no se puso desodorante evade un penal vital, estamos todos locos. Si no, leamos. “¿El penal? No me sentía con confianza, asumo la responsabilidad. Debí patear igual", dijo Paolo Guerrero. Sí, Paolo. Al que no le faltó confianza para decir que “Cada uno ve sus temas”, sobre la renovación que no se dio de Hernán Barcos o para negarle el penal a Federico Girotti y decidir que sea Eryc Castillo, quien tiene remate de adolescente, el que ejecute.

Si Paolo no comanda a su ‘ejército’ ¿Qué podemos esperar del resto?. Del inseguro portero Alejandro Duarte, que casi no atajó en los últimos 2 años y lo trajeron como ‘refuerzo’, del lateral Cristian Carbajal que centraba directo al mar en el Callao o del invento que es Gianfranco Chávez como volante de contención. Mil veces que entre Alessandro Burlamaqui, no porque sea bueno, sino porque al menos conoce el puesto. Pedro Aquino, un ‘5′ neto, sale en lista pero nunca juega. Si la idea es regresarlo a México paguen el pasaje o pidan colaboración para comprar uno, pero que no le saque el sitio en la banca a un chico.

Esto es Alianza Lima. Un equipo desordenado que puede lanzar 5 jugadores ofensivos, pero que no tiene la calidad para tirar 3 pases seguidos. Que pone dos número ‘9′ y a un equipo paraguayo le juega por arriba. Ridículo por donde se le mire. Esto es Alianza Lima. Un club donde Alan Cantero y Eryc Castillo ‘pisan huevos’ y se alucinan Lamine Yamal o Kylian Mbappé solo porque les aumentaron el sueldo y les renovaron el contrato y se olvidan que son jugadores de nivel medio para abajo y a veces se caen solos. Esto es Alianza Lima, una escuadra donde Luis Ramos está relegado por un atacante de 42 años al que siempre hay que darle el balón, porque sino se molesta. Hay más egos que calidad.

PABLO GUEDE, EL ‘SARGENTO’ SIN ORDEN

Fuera del campo la cosa sigue de capa caída. Pablo Guede llegó con el apelativo de ‘sargento’, pero los únicos galones que tiene son los de la intensidad vuelta desorden y las indicaciones que marean. Jugadores que hacen otra función, cambios tardíos, replanteamientos sin resultados y un estilo que quiere demoler por fuerza, cuando en verdad no la tiene. Luego, están los Navarro. Y con ellos una pregunta básica ¿Qué méritos hicieron para ocupar una oficina en Matute? No son ídolos del club, no dejaron ni una milésima de huella con la camiseta blanquiazul, escogen refuerzos que son un desastre y en el tema de la indisciplina les puede pasar un elefante frente a ellos y no lo ven. ¿Qué hacen en Alianza Lima? Por ahora ocupar un espacio remunerado.

(Foto: GEC)
(Foto: GEC)

Tras ellos está lo que viene rodeando a la institución: influencers que hacen el ridículo, un club que deja que ‘opinólogos’ se burlen día a día sin tomar medidas contra ellos, leyendas sobre el CAR, administradores que hablan más de lo que hacen, etc. Tampoco hay que olvidar que desde fines del 2023, los victorianos ha visto campeonar a Universitario 3 veces y seguro están asustados que ese patrón se mantenga. Increíblemente, es Alianza el único equipo que podría pelearle cara a cara a los cremas, pero su temor lo paraliza, su pavor lo detiene. Ese miedo de patear un penal, ese miedo de disparar al arco. Ese miedo de aceptar que la película más terrorífica vive dentro del mismo Alianza Lima.

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