Liudmila Ignatenko atendió a su esposo hasta el día de su muerte en el hospital de Moscú donde fue internado. (Foto: HBO)
Chernobyl

En el libro “Voces de ”, la escritora Svetlana Aleksiévich (Premio Nobel de Literatura 2015), relata el contexto de catástrofe nuclear de Chernóbil y las consecuencias de uno de los más grandes desastres nucleares. Narra además la historia de las víctimas y los héroes anónimos que sacrificaron sus vidas para intentar frenar los efectos del accidente que ha vuelto a estar en el ojo público ante el éxito de la miniserie "" emitida por HBO.

Una de esas historias es la de la ucraniana Liudmila Ignatenko, quien tenía seis meses de gestación cuando ocurrió el desastre. En el libro, la mujer habla de su marido, Vasili Ignatenko, uno de los primeros bomberos que llegó a la planta nuclear para intentar sofocar las llamas en la central de Prípiat y que falleció luego de dos semanas de agonía a causa de los efectos de la radiación.

De cuerdo con su testimonio, su esposo salió de madrugada rumbo a la central nuclear; sin embargo, nunca imaginó que esa sería la última vez que estaría en casa. “Eran las 7 de la mañana y me comunicaron que estaba en el hospital. Corrí hacia allí, pero el hospital ya estaba acordonado por la milicia; no dejaban pasar a nadie… Entonces salió el médico y nos confirmó que se lo llevaban aquella misma noche a Moscú; que debíamos traerles ropa… Cuando volvimos con las bolsas el avión se había marchado. Nos engañaron a propósito”, recordó.

El amor y la esperanza llevaron a Ignatenko a reunir fondos y viajar a Moscú, donde hizo hasta lo imposible por ver a Vasili, quien había sido internado en una clínica secreta para pacientes afectados por la radiación. En este lugar, la mujer fue testigo de cómo los efectos de la radiación afectaron al bombero hasta causarle la muerte. “Tenía el cuerpo entero deshecho. Todo él era una llaga sanguinolenta (...) Pedacitos de pulmón, de hígado le salían por la boca. Se ahogaba con sus propias vísceras”, relató.

Liudmila Ignatenko relata que los cuerpos de los bomberos fallecidos no fueron entregados a sus familiares, sino enterrados en féretros de zinc soldados y recubiertos con planchas de hormigón. “¿Por qué hay que esconder a mi marido? ¿Quién es? ¿Un asesino? ¿Un criminal? ¿Un preso común? ¿A quién enterramos?”, son algunas de las preguntas sin respuesta que Liudmila Ignatenko se hacía.

Como si no hubiese sido suficiente sufrimiento, Ignatenko cuenta que dio a luz a una niña pero que esta vivió pocas horas. "Por su aspecto,  parecía un bebé sano. Con sus bracitos, sus piernas. pero tenía cirroris. En su hígado había 28 roentgen. Y una lesión congénita al corazón", explica en la publicación. "A las cuatro horas me dijeron que la niña había muerto".

"Yo la maté. Fue mi culpa. Ella, en cambio... Ella me ha salvado. Mi niña me salvó. Recibió todo el impacto radioactivo. Tan pequeñita, una bolita. Ella me salvó", indica en un desgarrador relato publicado en "Voces de Chernóbil".

Esta es solo una de las miles de historias que todavía enternecen a millones de personas. Más de tres décadas después del accidente, sobre Chernóbil todavía deambulan muchas incertidumbres, y algunas de ellas son repasadas en la miniserie de HBO “Chernobyl”, cuyo quinto episodio se estrenó el pasado 3 de junio en Estados Unidos, revelando a los responsables de aquella catástrofe.

DATO:
- En Latinoamérica, "Vichnaya Pamyat" estará disponible en HBO este viernes 7 de junio a las 7:00 p.m. (hora peruana).

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