Cuando un pasajero aborda un vuelo de SKY Airline, lo primero que percibe suele ser la sonrisa de quien lo recibe en la puerta. Lo que muchas veces pasa desapercibido es que detrás de esa bienvenida existe una preparación intensa, con entrenamientos, evaluaciones y simulaciones diseñadas para responder ante distintos escenarios dentro de una aeronave.
En el marco del Día Internacional del Tripulante de Cabina, SKY puso en valor la labor que cumplen estos profesionales y destacó el rol esencial que desempeñan en cada vuelo, más allá de la atención al pasajero.
Ante cualquier eventualidad durante el vuelo, los tripulantes de cabina son los primeros en responder. Su preparación les permite actuar frente a emergencias médicas, situaciones operacionales y protocolos de seguridad que requieren reacción inmediata.
Entre sus funciones se encuentran la atención a pasajeros en situaciones críticas, maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), uso del desfibrilador externo automático (DEA), administración de oxígeno y activación de protocolos de asistencia a bordo.
Según explicó la aerolínea, cada tripulante recibe más de 140 horas de capacitación inicial, superando incluso las horas mínimas exigidas por la regulación aeronáutica. Este entrenamiento combina formación técnica, protocolos de seguridad, coordinación operativa y habilidades de acompañamiento al pasajero durante toda la experiencia de viaje.
“Muchas veces se piensa que el rol del tripulante de cabina está enfocado únicamente en la atención a bordo, cuando en realidad son una pieza clave dentro de la aviación y cumplen una función fundamental en la seguridad de los pasajeros”, señaló Juan Carlos Holste, gerente de operaciones de SKY.
La aerolínea destacó además que mantiene el entrenamiento presencial como parte central de su estándar de seguridad, incluso en un contexto donde gran parte de los procesos formativos migraron a plataformas digitales.
Las prácticas incluyen simulaciones que replican escenarios reales que podrían enfrentar las tripulaciones durante la operación aérea, reforzando su capacidad de reacción rápida, coordinada y eficiente.
El proceso formativo no termina con la capacitación inicial. Todos los tripulantes de cabina deben revalidar cada año su licencia ante la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), entidad encargada de verificar conocimientos actualizados y cumplimiento de protocolos vigentes.
Este nivel de exigencia convierte a los tripulantes de cabina en uno de los profesionales más evaluados dentro del sector servicios y en una pieza fundamental para la seguridad de cada operación aérea.
Desde SKY destacaron que cada vuelo exitoso responde a una preparación constante, evaluaciones permanentes y al trabajo de profesionales que combinan vocación de servicio, disciplina y capacidad de respuesta.
En cada operación, su labor va mucho más allá del servicio a bordo: son quienes acompañan, orientan y actúan cuando más se necesita, convirtiéndose en aliados clave para la seguridad y tranquilidad de los pasajeros.
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