
Un hecho insólito quedó registrada en plena autopista Ramiro Prialé. Una familia que buscaba llegar a un cementerio de Huachipa tuvo que retirar un ataúd de la carroza fúnebre y continuar el trayecto en hombros tras permanecer atrapada durante más de diez horas por la intensa congestión vehicular.
El colapso del tránsito afectó a cientos de conductores y pasajeros desde la tarde del viernes. La poca presencia policial y la demora para liberar la vía agravaron la situación en dirección al este de Lima.
Desde las 4:00 p. m., vehículos particulares, buses y camiones quedaron completamente inmovilizados en distintos tramos de la autopista Ramiro Prialé.
El embotellamiento se extendió desde el paradero Sedapal-La Atarjea, a la salida de la Vía de Evitamiento, hasta el puente Las Torres, cerca del inicio de la Carretera Central.

Entre los casos más impactantes se encontró el de Diana Delgado y sus familiares, quienes intentaban trasladar un féretro hacia un camposanto Mapfre.
Ante la imposibilidad de avanzar por la vía, la familia decidió dejar el cortejo fúnebre y cargar el ataúd en hombros para continuar su camino hacia el cementerio de Huachipa.
La severa congestión generó desesperación entre quienes permanecieron atrapados durante largas horas dentro de sus vehículos.
Muchos usuarios del transporte público optaron por descender de buses y combis para continuar sus recorridos caminando debido a la falta de avance en la autopista.
Bus malogrado habría originado el embotellamiento
Según se informó, el caos vehicular comenzó luego de que un bus quedara averiado en plena vía a la altura de la salida hacia Huachipa, en Chosica.
La situación perjudicó gravemente a ciudadanos que se trasladaban desde ese punto con rumbo hacia Ate y otros distritos de Lima Este.
Durante varias horas, pasajeros y conductores cuestionaron la escasa presencia de efectivos policiales para ordenar el tránsito en la zona.
La falta de una solución inmediata incrementó la angustia de quienes permanecieron inmovilizados sin información clara sobre el tiempo de espera.
La congestión vehicular continuó hasta altas horas de la madrugada debido a la cantidad de unidades detenidas en la vía.
Recién alrededor de las tres de la mañana, una grúa de la Municipalidad de Lima retiró el bus de la empresa de transportes “Z”, permitiendo liberar parcialmente el tránsito.











