
Tras una alerta recibida mediante la Línea 1818, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral activó un operativo ante un presunto caso de explotación laboral de niños, niñas y adolescentes en una fábrica textil dedicada a la confección de lencería.
La intervención fue ejecutada por el Grupo Especializado de Inspectores de Trabajo en materia de Trabajo Forzoso y Trabajo Infantil (GEIT-TF), como parte de las acciones de fiscalización orientadas a prevenir y sancionar este tipo de prácticas ilegales.
El operativo se realizó de manera conjunta con la Dirección de Investigación de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes de la Policía Nacional del Perú, con el objetivo de verificar las condiciones laborales y determinar posibles responsabilidades vinculadas a trabajo infantil y explotación laboral.
Explotación laboral en fábrica textil
De acuerdo con el reporte emitido por Sunafil, los adolescentes realizaban actividades que involucraban el manejo de maquinaria de alto riesgo y cumplían jornadas prolongadas. Entre ellos se identificó a una niña de 12 años, por debajo de la edad mínima legal para trabajar, así como a cuatro jóvenes de 16 y 17 años que excedían los límites permitidos de horas diarias y semanales.
“La intervención se realizó en la empresa LENCERÍA MERC SRL, ubicada en la Asociación de Propietarios Urb. Nuevo San Juan, distrito de Puente Piedra, donde se efectuaron las actuaciones inspectivas correspondientes”, se lee en el documento oficial.

Durante la inspección, las autoridades advirtieron que los adolescentes participaban en labores de confección de lencería que los exponían a riesgos físicos, debido al uso directo de maquinarias y herramientas consideradas peligrosas.
“Los adolescentes encontrados fueron puestos a disposición y bajo custodia de la Policía Nacional del Perú, a fin de salvaguardar su integridad y garantizar la adopción de las medidas de protección correspondientes”, agregaron.

Irregularidades en los trabajadores
La intervención permitió descubrir serias deficiencias en el manejo del personal. De acuerdo con la información recabada, en la fábrica laboraban 92 personas, pero apenas dos de cada diez figuraban en planilla y contaban con afiliación a los sistemas de salud y pensiones.

Asimismo, se constató que la empresa no venía cumpliendo con el pago íntegro de sueldos ni de los beneficios laborales establecidos por ley, como la compensación por tiempo de servicios, las gratificaciones, la bonificación extraordinaria y las vacaciones.










