José Domingo Pérez. (Foto: Poder Judicial)
José Domingo Pérez. (Foto: Poder Judicial)

jamás debió ser fiscal. Toda la vida fue un político de izquierda en potencia. Ayer se quitó la careta: anunció públicamente que será el abogado de Pedro Castillo, el expresidente que está preso por golpista y es investigado por casos de corrupción.

Pérez dio a conocer su decisión con una desfachatez y frescura que, sin duda, debe causar vergüenza ajena y rubor en cualquier fiscal o autoridad que administra justicia y se respete.

“Creo que hay un consenso en coincidir en que el presidente es un preso político que se encuentra secuestrado en este momento porque no se permitió el ejercicio libre de su defensa”, afirmó.

Lo dijo no obstante que Castillo recibió un juicio transparente, que fue transmitido por televisión en vivo y muchas veces utilizó ese espacio para insultar a los magistrados de la sala que lo sentenció a once años de prisión. Y desde ese mismo lugar se dio el lujo de lanzar a su candidato presidencial Roberto Sánchez.

Fiel a su estilo de victimizarse, afirmó que él también es “víctima de la componenda mafiosa que gobierna las instituciones”, lo que es falso.

El de José Domingo Pérez es un caso que debe ser materia de estudio en las facultades de Derecho de lo que jamás debe hacer un fiscal. Pérez, quien fue miembro del equipo especial Lava Jato que investigó a la empresa corrupta Odebrecht, politizó ese proceso y lo volvió altamente mediático.

Abusó de su poder y, con el apoyo del juez también politizado Richard Concepción Carhuancho, empapeló y metió presas a muchas personas que luego salieron en libertad por la arbitrariedad de sus detenciones. Entre ellas se cuenta a Keiko Fujimori, quien fue enviada a prisión tres veces y hoy está libre y es candidata presidencial.

Pérez acabó con la trayectoria de muchos funcionarios del Estado que perdieron sus trabajos y se endeudaron para siempre en sus defensas legales.

Hace unas semanas, la Junta Nacional de Justicia no lo ratificó como fiscal por falta de idoneidad. En palabras sencillas, lo echó del Ministerio Público por inepto y politizado.

No sorprende que haya asumido la defensa de Pedro Castillo. Cuando fue suspendido del Ministerio Público, Pérez estrenó un programa digital llamado ‘Mejor, con Domingo’. Allí hacía política pura y dura y despotricaba desaforado contra los que él considera sus enemigos.

Parecía un espacio de humor por las poses y comentarios estrambóticos que hacía. Y también se volvió caserito de los programas del sector progresista, adictos a Castillo. ¿Qué dirán ahora los coleguitas que lo endiosaron y lo defendían con ardor desmesurado?

Otro que ha seguido los pasos de Pérez y está en similar situación respecto de Pedro Castillo es el coronel Harvey Colchado, quien postula a diputado por el partido Ahora Nación, del izquierdista López-Chau.

A Colchado parece no importarle que el domingo su jefe haya anunciado que, si gana las elecciones, indultará al golpista Pedro Castillo, a quien, según dice Colchado, él lo capturó por golpista y corrupto. A Pérez y a Colchado los une el profesor chotano. Nos vemos el otro martes.

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