
No eran camiones, ni unidades oficiales. Eran taxis por aplicativo. En plena jornada electoral, vehículos particulares fueron utilizados para trasladar material electoral, evidenciando el nivel de improvisación en la distribución a cargo de la ONPE.
La escena quedó registrada en un colegio, donde al menos dos unidades cumplían esa función. Los autos, identificados como taxis, habían sido convocados de urgencia ante la ausencia de transporte adecuado para llevar los equipos necesarios.

Uno de los conductores confirmó que fue llamado en la madrugada. Llegó alrededor de las 4 de la mañana y permaneció más de dos horas en el lugar. Su labor se limitó a conducir, sin vínculo con el proceso electoral.
La razón detrás de esta medida fue la falta de camiones por parte de la empresa Servicios Generales Galaga, contratada para ocuparse de la logística de estas elecciones. Ante esa ausencia, se optó por una solución improvisada: recurrir a taxis para cubrir la distribución del material.
TAXIS, RETRASOS Y UN INICIO FALLIDO
El uso de estos vehículos no fue un hecho aislado, sino parte de una cadena de fallas que retrasó el inicio de la jornada en distintos puntos el día de ayer. En algunos casos, el material llegó tarde, comprometiendo la instalación de las mesas.
En Villa El Salvador, miembros de mesa y personeros llegaron temprano, pero recién pudieron instalar la mesa a las 10 de la mañana por la demora en la entrega del material y la falta de personal de la ONPE.
Cuando finalmente recibieron los equipos, surgieron nuevos problemas. Las impresoras no funcionaban, se quedaron sin tinta o no tenían sistema. Intentaron con otras máquinas, pero tampoco respondían.
Sin alternativas, el proceso tuvo que hacerse manualmente. El conteo de votos se extendió durante toda la noche. Algunos permanecieron más de 24 horas dentro del local de votación, intentando cerrar el proceso.
Una personera relató que recién salió a las 7 de la mañana del lunes, luego de pasar toda la jornada dentro del colegio. Las aulas estaban llenas de personas que seguían contando votos en la madrugada.

FILAS, ESPERA Y SEGUNDO DÍA DE VOTACIÓN
Este lunes 13 de abril, las consecuencias también golpearon a los electores. En San Juan de Miraflores, ciudadanos esperaron más de dos horas frente a un colegio que no abría sus puertas, incluso pasadas las 7:40 de la mañana.
Una mujer de 66 años contó que fue trasladada a un local desconocido, donde tuvo que subir escaleras empinadas, afectando su salud. Otros adultos mayores permanecieron largas horas sin poder votar.
Una mujer de 78 años esperó todo el domingo sin éxito y regresó el lunes para intentar nuevamente. Otra votante aseguró que nunca había vivido una situación similar y que acudía solo para evitar la multa.
En Pachacámac, decenas de personas aguardaban frente a un colegio que no abría por la ausencia de fiscalizadores. Algunos ya acumulaban más de un día perdido entre esperas.
Ante este escenario, el Jurado Nacional de Elecciones dispuso extender la votación al lunes 13 de abril en las mesas que no pudieron instalarse, para garantizar el derecho de los ciudadanos.
Más de 63 mil electores se vieron afectados en distritos como San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac, donde el material no llegó a tiempo. La responsabilidad, según el organismo electoral, recae en la ONPE.
Mientras tanto, colegios siguen abiertos, ciudadanos vuelven a hacer fila y el proceso electoral continúa, marcado por retrasos, fallas logísticas y escenas que reflejan un sistema que no logró responder a tiempo.










