
La elección de Yenifer Paredes, la cuñada del golpista Pedro Castillo, como presidenta de la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados es indignante. No solo por su incapacidad evidente, su posición antiminera y a favor de la minería ilegal. También lo es, y en mayor medida, porque la representante de Juntos por el Perú (JP) fue elegida por todas las bancadas, incluidas las de la derecha, Fuerza Popular y Renovación Popular.
Esa decisión —según los voceros de esas dos agrupaciones— se debió a que ya había un acuerdo de todos los partidos políticos de entregarle la presidencia de esa comisión a JP. No solo eso, también acordaron darle la presidencia de las comisiones de Constitución y Justicia.
¿A quién en su sano juicio se le puede ocurrir entregar esas tres estratégicas comisiones a un partido que está a favor de la minería ilegal, persiste en su intención de cambiar la Constitución y se opondrá a cualquier norma del Gobierno que pretenda reformar el sistema de justicia?
De hecho, los votos de Fuerza Popular y Renovación no alcanzaban para evitar lo ocurrido, pero debieron decirlo y denunciar públicamente al principal responsable de ese desmadre: Jorge Nieto, líder del Partido del Buen Gobierno. Nieto, en lugar de unirse a ellos, decidió apoyar y darle mayoría a JP, esa agrupación que lleva en sus filas a declarados senderistas, según él mismo lo dijo en la segunda vuelta electoral.
Como presidenta de la Comisión de Justicia eligieron, también por unanimidad, a la congresista Catherin Palomino, cuyo único mérito es haber visitado en su celda a Pedro Castillo 61 veces y haberse atribuido —aunque ella lo niega— ser su pareja sentimental.
Y en la Comisión de Constitución fue designada la abogada Giannina Avendaño, quien fue secretaria nacional del Plan de Gobierno de JP, una de cuyas principales propuestas era la convocatoria a una asamblea constituyente para redactar una nueva Constitución. Pero en la segunda vuelta electoral, astutamente, cambiaron esa intención por la de ‘reformas constitucionales parciales’.
La elección de Yenifer Paredes en la Comisión de Energía y Minas es abiertamente peligrosa. Allí se debatirá el destino del Reinfo, la formalización minera y la eventual ley MAPE, pero ella y sus asesores que ahora la rodean, como la izquierdista Anahí Durand, son declarados opositores y críticos de la gran minería formal.
Mientras esto ocurre en el Congreso, la minería ilegal —que movió SU$ 10,000 millones el año pasado— avanza vertiginosamente a otros lugares del país. Según la Unidad de Investigación de El Comercio, solo entre el 2025 y lo que va del 2026 suman 704 las nuevas dragas para extraer oro que han empezado a operar en trece ríos de Loreto. En el río Marañón ya deforestaron 868 hectáreas; más de la mitad fueron devastadas en el último año, el equivalente a seis Campos de Marte del distrito de Jesús María por mes. Todo un crimen forestal.
El pacto siniestro de la izquierda con la minería ilegal es más que evidente. Nos están poniendo la soga al cuello. Nos vemos el otro martes.
*Los artículos firmados y/o de opinión son de exclusiva responsabilidad de sus autores
MÁS INFORMACIÓN:
Papa León XIV realizará misa multitudinaria en la Base Aérea Las Palmas en Lima
¡Al descubierto! Revelan los impactantes audios de la abogada asesinada en restobar en La Libertad








