Erick Moreno Hernández, 'El Monstruo'. (Foto: Cesar Bueno @photo.gec)
Erick Moreno Hernández, 'El Monstruo'. (Foto: Cesar Bueno @photo.gec)

La captura, la extradición y el encarcelamiento de, quien era el criminal más buscado del país, es una prueba más del alto nivel profesional de nuestra Policía Nacional. Moreno, quien desde el jueves está preso en la Base Naval del Callao, no es cualquier delincuente. Es un criminal de alto vuelo que lideraba la banda ‘Los Injertos del Cono Norte’. Se le acusa de los delitos de secuestro, extorsión y robo agravado.

El miércoles, cuando en las imágenes de la televisión lo vi bajando del avión que lo trajo de Paraguay, recordé la mezquindad de un sector de colegas que pretendieron ningunear el trabajo de nuestra Policía en esa importante captura, ocurrida en setiembre del año pasado en el país guaraní. Lo hacían por el solo hecho que la presidenta y el ministro del Interior de ese entonces eran totalmente impopulares por sus propios actos.

Era injusto que primara el tema político y no se reconociera que el seguimiento y la captura de ‘El Monstruo’ había sido un trabajo profesional y extenuante de agentes peruanos que no cumplían directivas políticas. Solo hacían su trabajo. Los críticos dijeron que todo lo había hecho la Policía paraguaya, lo que no era cierto. Fue el resultado de una operación transnacional en donde participaron agentes de inteligencia de Perú, Brasil y la DEA.

La Policía guaraní, como en ese momento escribió este sencillo columnista, no hubiera podido actuar sin la información que le brindaron las tres entidades arriba mencionadas. No hay que olvidar que dicho delincuente estuvo en Brasil, de donde logró escapar por una filtración de su ubicación. Cuando ocurrió ese escape, los críticos acusaron a nuestros policías de estar coludidos con ese criminal.

Es muy cierto que en la Policía hay malos elementos. Siete de ellos estaban vinculados con ese delincuente y fueron separados, pero eso no quiere decir que todos los efectivos que luchan contra el crimen organizado son iguales que ellos.

Quienes seguimos casos policiales sabemos que una de las estrategias de los delincuentes ranqueados, como lo es ‘El Monstruo’, es señalar como sus cómplices a honestos efectivos que los han perseguido. Es un acto de venganza, ya nada pierden.

Lo que sí es criticable es el aprovechamiento político que le quiso dar el presidente José Jerí a la extradición de dicho criminal. Ordenó que se preparara una parafernalia mediática, exhibiendo a ‘El Monstruo’ por todas partes. Hasta lo mandó a rapar el cabello queriendo emular a lo que hace su ídolo, el mandatario salvadoreño Nayib Bukele, con los presos de su país.

Jerí debe entender que nada de lo que haga levantará su credibilidad, fulminada por él mismo por sus andanzas con su ‘Tío Johnny’, el operador de cuestionadas empresas chinas. Señor Jerí, deje que nuestra Policía haga su trabajo profesional para acabar con las mafias criminales. El día de la victoria aún está lejos. Nos vemos el otro martes.

*Los artículos firmados y/o de opinión son de exclusiva responsabilidad de sus autores.

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