
Horas antes de subir al escenario de su cierre de campaña en Carapongo, Carlos Álvarez hizo una pausa. Una llamada lo conectó con el podcast Ring Electoral, conducido por su amigo Raúl Beryon, y desde ahí lanzó una de sus críticas más directas en plena recta final de las elecciones.
El también artista y candidato presidencial apuntó contra los tradicionales desayunos electorales que suelen protagonizar los postulantes el día de las elecciones. No lo hizo con rodeos.

“Este domingo de elecciones no voy a participar de esa payasada”, afirmó durante la entrevista, marcando distancia de una práctica habitual en cada jornada electoral.
Su cuestionamiento fue más allá. Calificó estos actos como una “huachafería” y señaló que responden a una puesta en escena que busca generar simpatía en el electorado.
“Eso sí es comiquísimo, una huachafería, no voy a participar de la hipocresía del desayuno donde los candidatos salen tomando desayuno en un cerro, con los niñitos, las abuelitas, las madres de los comedores populares, de las ollas comunes”, afirmó el artista y candidato en el podcast de la plataforma Nacional Tv Perú.
CRÍTICA DIRECTA Y MENSAJE POLÍTICO
“¿Para qué? Para parecer buenos, para que digan voy a tener más votos”, expresó Álvarez, quien dejó claro que no seguirá esa línea durante la jornada electoral.
En esa misma intervención, defendió su trayectoria como artista y respondió a quienes cuestionan su estilo. “Yo no me avergüenzo de ser artista para disfrazarme de político”, sostuvo.
Aseguró que siempre se ha ganado la vida de manera honesta, en contraste con lo que calificó como una “mafia” integrada por “ladrones, vagos y parásitos”, donde incluyó a extorsionadores y políticos.
Horas después, en Carapongo, el candidato realizó su cierre de campaña ante simpatizantes que lo recibieron con aplausos y cohetes.
Durante su discurso, afirmó haber sido el postulante que más ataques y calumnias ha recibido, aunque señaló que los ha soportado porque “más grande que el agravio es el Perú”.
También hizo un llamado a la unidad nacional, convocando tanto a sectores de izquierda como de derecha a dejar de lado diferencias y pensar en los más vulnerables.
Pidió, además, no elegir a “ladrones, rateros, impresentables, lobistas y mochasueldos” al Congreso en las elecciones del 12 de abril.

IMITACIONES Y CIERRE DE CAMPAÑA
El cierre de campaña estuvo marcado por su estilo característico. Álvarez recurrió a la sátira política e imitó a diversas figuras, generando reacciones entre los asistentes.
Durante su presentación, recreó a candidatos como Rafael López Aliaga, a quien imitó utilizando al personaje Porky, además de representar a Keiko Fujimori con gestos exagerados.
También incluyó imitaciones de Ricardo Belmont, Fernando Olivera, Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski y Alan García, utilizando el humor como herramienta para cuestionar propuestas.
En uno de los momentos más comentados, ironizó sobre los candidatos que se presentan como “nuevos”, señalando que “son los mismos de siempre”.
El mitin combinó espectáculo y mensaje político, en línea con lo que había mostrado días antes en Chiclayo, donde también apeló a las imitaciones.
Álvarez cerró agradeciendo al público por acompañarlo durante su carrera artística de más de cuatro décadas y pidió respaldo para esta nueva etapa.
Mientras tanto, su decisión de no participar en los desayunos electorales queda como una de las posturas más claras de su campaña en la antesala de los comicios.











