
Una balacera registrada durante la jornada electoral, a espaldas del colegio Fe y Alegría, dejó a un hombre en estado crítico y a un niño de cinco años herido por una bala perdida en el sector M del distrito de Mi Perú, en el Callao. Jesús David Ramos Huamán (27) recibió cinco impactos, mientras el pequeño fue alcanzado cuando se encontraba jugando en un complejo deportivo situado frente al lugar del ataque.
El tiroteo ocurrió aproximadamente a las 3 de la tarde, cuando numerosos ciudadanos todavía acudían a sufragar. Precisamente, a pocos metros del escenario del ataque funcionaba el mencionado centro de votación.

Según información policial, Ramos Huamán se encontraba con un grupo de amigos en un local comercial cuando se produjo una discusión. Poco después aparecieron las armas y comenzaron los disparos.
El joven de 27 años recibió cinco impactos en distintas partes del cuerpo. Gravemente herido, quedó necesitado de atención inmediata mientras en los alrededores vecinos intentaban auxiliar a los afectados.
Uno de los proyectiles terminó fuera del punto donde se desarrollaba el enfrentamiento. La bala alcanzó al niño de cinco años que estaba jugando en el complejo deportivo ubicado frente a la zona donde ocurrió el tiroteo.
La cercanía del ataque con el colegio Fe y Alegría también movilizó a los policías que brindaban seguridad por la jornada electoral. Los agentes acudieron para controlar la situación y asegurar el área.
HOMBRE RECIBIÓ CINCO IMPACTOS
Ramos Huamán fue llevado de emergencia hasta el Hospital de Ventanilla. Debido a la cantidad y gravedad de las heridas, el joven permanece en estado crítico bajo atención médica.
El pequeño, en tanto, fue derivado al Hospital Alberto Sabogal para ser evaluado y recibir el tratamiento correspondiente. Sus familiares acudieron al establecimiento después de conocer lo sucedido.
Mientras los heridos eran atendidos, efectivos policiales cercaron el punto donde se habían efectuado los disparos. La zona se convirtió entonces en escenario de las primeras diligencias para establecer cómo comenzó la violencia y quiénes accionaron las armas.
La Policía intervino a varios hombres tras el incidente y los reclamos de los residentes. Los sospechosos fueron conducidos a las instalaciones del Departamento de Investigación Criminal (Depincri), donde quedaron a disposición de los investigadores para las diligencias correspondientes.

MÁS DE DIEZ CASQUILLOS EN LA ESCENA
Peritos de Criminalística llegaron posteriormente al sector M para inspeccionar el lugar y buscar elementos que permitan reconstruir la secuencia del ataque. Durante las labores fueron encontradas evidencias balísticas en la vía pública.
Una de las versiones policiales da cuenta del hallazgo de 11 casquillos percutidos. Estos serán sometidos a las pericias respectivas para determinar las armas utilizadas y aportar información a la investigación.
Los detectives también comenzaron a recoger declaraciones de testigos. El objetivo es establecer quién inició los disparos, precisar la participación de cada uno de los intervenidos y conocer las circunstancias que rodearon la discusión previa.
El Ministerio Público y el Depincri continúan con las pesquisas para determinar responsabilidades. Por el momento, el caso tiene a Jesús David Ramos Huamán luchando por su vida y a un niño de apenas cinco años convertido en víctima de un proyectil que lo alcanzó mientras jugaba frente al lugar donde se produjo la balacera.











