
El hallazgo del cuerpo de una mujer dentro de un colchón en un descampado de San Martín de Porres comenzó a esclarecerse con el testimonio del mototaxista que participó en el traslado. Darwin Cruz Vásquez, intervenido por la Policía Nacional del Perú, ofreció una declaración en la que reconstruyó, según su versión, los momentos previos y posteriores al servicio que realizó.
Cruz contó que fue contactado por teléfono por un sujeto identificado como Alex. La solicitud, dijo, fue sencilla: trasladar “la basura de un colchón viejo” desde un inmueble ubicado en el sector Santa Rosa, paradero 10, en Los Olivos, hasta una zona de Huandoy.

En su manifestación, el mototaxista explicó que llegó al punto indicado pocos minutos después de la llamada y que esperó abajo mientras las personas que lo habían contratado bajaban el colchón. “Los esperé abajo y ellos bajaron el colchón”, relató a los efectivos.
El pago acordado fue de 30 soles. Sin embargo, según su confesión, solo recibió 10 en efectivo. El resto —aseguró— iba a ser transferido posteriormente mediante aplicativo digital, algo que nunca ocurrió.
“Los esperé abajo y ellos bajaron el colchón (…) dijeron que me iban a dar S/30, pero solo me dieron S/10 y me iban a yapear S/20”, relató ante los efectivos policiales.
“NO SABÍA QUE HABÍA UN CUERPO”
Durante el interrogatorio, Cruz insistió en que desconocía el contenido del colchón. “No sabía que había un cuerpo dentro del colchón”, repitió ante las preguntas de los agentes, señalando que no participó en la manipulación del objeto ni fue quien lo cargó.
Al detallar quiénes estuvieron presentes durante el traslado, mencionó a tres personas: Alex, otro varón al que identificó como “Dark”, y una mujer a la que dijo no conocer, luego mencionada como Adriana. “Había una mujer sentada… eran tres personas”, declaró.
Según su versión, los tres lo acompañaron hasta el descampado de Huandoy, donde el colchón fue abandonado. El servicio, reiteró, siempre fue presentado como el traslado de desechos hacia un basural.
Cruz también relató un mensaje que, según dijo, recibió luego del traslado. “Nos vamos a Chile”, habría sido el último texto enviado por los presuntos implicados, lo que llamó la atención de los investigadores.

BORRÓ LA PLACA TRAS ENTERARSE DEL HALLAZGO
El mototaxista admitió que, al enterarse de que dentro del colchón había una persona sin vida, tomó una decisión que luego explicó ante la Policía. Borró la placa de su vehículo, alegando que actuó por miedo a recibir una multa.
La Policía logró ubicar la mototaxi tras contactar a la propietaria, quien informó que la unidad ya había sido vendida. Con esa información, los agentes llegaron hasta el entorno familiar de Cruz y finalmente dieron con su paradero.
Ya bajo custodia, el mototaxista volvió a señalar a los tres extranjeros como quienes lo contrataron y acompañaron durante el traslado. El comandante PNP Henry Vilchez Barandiarán confirmó que, según la versión recogida, los implicados habrían tenido participación directa en el crimen.
La víctima aún no ha sido identificada. Presenta heridas punzopenetrantes en el cuello y puñaladas en el pecho, lesiones que, de acuerdo con la Policía, habrían causado su muerte antes de que el cuerpo fuera introducido en el colchón.
Mientras la Depincri continúa con las diligencias para ubicar a los presuntos responsables, la confesión de Darwin Cruz Vásquez permanece como una pieza central en la investigación, al describir cómo se realizó el traslado y quiénes estuvieron involucrados en ese recorrido final.











