
Tiene 16 años y carga confesiones que estremecen. En el mundo del hampa lo conocen como ‘Chatín’. Para la Policía, es el protagonista de diversos hechos de sangre en el Callao. Su historia, según las investigaciones, empezó cuando tenía 14 años, luego de que su hermano fuera asesinado en el barrio de Sarita Colonia.
“Yo he sido tranquilo sino que ellos mataron a mi hermano”, declaró el adolescente durante el interrogatorio policial. Esa pérdida marcó el inicio de un círculo vicioso de venganza que lo empujó hacia una carrera criminal prematura.

La Policía señala que actuaba bajo las órdenes de Julio Martín Cárdenas Rosales, alias ‘Gordo Martín’, cabecilla que permanece en la clandestinidad. Desde allí, reclutaría menores con promesas falsas para integrarlos a actividades de sicariato, cobro de cupos y microcomercialización de drogas.
No terminaba de asimilar la muerte de su hermano cuando ya manipulaba armas. Escopetas grabadas en videos para ofrecerlas al mejor postor, pistolas de guerra regateadas en el mercado negro y hasta cartuchos de dinamita formaban parte de un entorno que lo sedujo con la idea de poder inmediato.
DISPAROS PARA GANAR RESPETO
El pasado 2 de enero ingresó a un local de billar donde menores consumían drogas y jugaban. En menos de un minuto, salió tras efectuar disparos.
—¿Y ahí cuántos balazos le metiste?
—7
—¿7?
—No lo maté, no está muerto.
El ataque, según la Policía, tenía como objetivo ganar respeto entre los mandos medios de la mafia. En redes sociales, su grupo difundía la venta de sustancias ilícitas y exhibía armas de guerra. Las recompensas eran zapatillas y relojes que simbolizaban un estatus dentro de esa estructura criminal.
Pero esta vez la violencia no quedaría en un mensaje. Chatín es acusado de asesinar a Rodolfo Gianpierre Rodríguez Aponte, alias ‘Chucky’, taxista vinculado a la banda ‘Los Cangris del Callao’. El crimen habría sido una represalia porque la víctima delató a integrantes de la organización tras ser detenido en noviembre pasado.
Un video lo vincula con el ataque. Aunque la imagen no es nítida, registra el momento en que arremete contra el taxista que respondía a las directrices de ‘Gordo Martín’. Durante el interrogatorio, el menor terminó revelando detalles de sus ataques.

NUEVA ESTRATEGIA CONTRA EL SICARIATO JUVENIL
La Región Policial Callao implementó un sistema de base de datos en tiempo real para registrar homicidios y móviles, con el fin de analizar el comportamiento de quienes operan al margen de la ley en el primer puerto. La medida responde al incremento de la delincuencia infantil.
Como parte de la estrategia preventiva, las autoridades impulsan programas deportivos en cuadriláteros de boxeo. Entrenadores como Johan Denegri trabajan con adolescentes para alejarlos de la cultura violenta y enseñarles que el deporte puede ser una vía distinta a las armas.
Vecinos de las zonas afectadas saludaron estos esfuerzos para recuperar la paz social y rescatar a menores en riesgo. Mientras tanto, Chatín permanece bajo custodia policial, con el rostro apagado y las manos esposadas.
Avanza en silencio, como si intentara retroceder en el tiempo. Su historia, marcada por la venganza y la influencia de estructuras criminales, se ha convertido en un reflejo crudo del sicariato juvenil que golpea al Callao.










