
“Yo la maté. Yo soy culpable”, fueron las primeras palabras del suboficial PNP Felipe Mario Gutiérrez Arzapalo (23) a sus colegas que llegaron minutos después de que asesinó de un balazo en la cabeza a su pareja, Lisandra Gonzales García (20), también policía, en el departamento del cuarto piso de un edificio donde vivían, en Santa Anita.
Así lo informó la jueza Hilda Huamantingo, del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria Transitorio Especializado en Violencia Contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar de la Corte Superior de Lima Este, durante la audiencia en la que se dictó al acusado nueve meses de prisión preventiva por el delito de feminicidio.
El crimen ocurrió la madrugada del 24 de marzo, luego de una discusión.
Tras el disparo, Gutiérrez, aparentemente arrepentido, llamó a la Central 105.
Cuando dos agentes llegaron a la escena del crimen, el sujeto empezó a bajar las escaleras vociferando que “lo hice, está en el cuarto”.

La víctima estaba sobre la cama y, a su alrededor, una pistola Taurus y municiones. Fue llevada a un hospital, pero ya era tarde.
El suboficial Gutiérrez, que prestaba servicios en la unidad de ‘Los Halcones’, fue detenido. No estaba ebrio ni había consumido sustancias tóxicas, según los exámenes que se le realizaron después.
Buscan sentencia para policía feminicida
Durante las diligencias, los investigadores determinaron que el suboficial PNP utilizó una pistola Taurus, el arma de reglamento asignada por la institución policial para cumplir con sus labores.
Debido a ello, sería dado de baja en el corto o mediano plazo.
La Fiscalía continuará con las pesquisas para sustentar ante un juzgado, a fin de lograr una sentencia antes del 23 de diciembre de 2026, cuando vence la prisión preventiva.












