
Para no creer. Junior Huamaní contaba con licencia para portar armas de fuego y había adquirido dos pistolas de manera formal; sin embargo, ambos equipos permanecen ocultos y habrían sido utilizados en el ataque contra la empresa de transporte San Pedro de Pamplona, conocida como ‘Los Rojitos’, ocurrido en San Juan de Miraflores.
Las autoridades consideran que el acceso legal a armamento no impidió su posible uso en el hecho criminal. La investigación se centra en determinar si estas armas corresponden a las que se emplearon en el triple asesinato.
Después de diez horas de seguimiento con apoyo tecnológico, agentes de la Dirincri detuvieron a Junior Wilfredo Huamaní Tapia (28), conocido como ‘Junior’. La intervención se ejecutó en Villa María del Triunfo, donde intentó escapar sin éxito.
Según la Policía, el detenido sería un mando relevante de la organización criminal ‘Los Reyes de la Villa’. Su captura se produjo tras un trabajo coordinado que incluyó vigilancia constante y despliegue de unidades especializadas.

El comandante general de la Policía, Óscar Arriola Delgado, señaló: “Es un presunto autor para la Policía, pero por experiencia hay una alta probabilidad de ser el que hizo los disparos”.
Por su parte, el general Víctor Revoredo Farfán indicó: “Hay indicios técnicos que lo vinculan directamente con el evento criminal (triple asesinato) como el autor criminal”. Las pruebas apuntan a una relación estrecha con los hechos investigados.
El sospechoso fue trasladado a la escena del ataque para una evaluación antropométrica que permitió comparar su contextura con la del sujeto captado en los videos. Esta diligencia busca confirmar su identidad como autor de los disparos.
Sobre las pistolas, ofreció versiones contradictorias. Primero afirmó que las empeñó sin recordar a quién. Luego aseguró que las alquiló por mil soles un día antes del atentado. Los investigadores consideran que intenta evitar su ubicación.
Los agentes sospechan que el análisis balístico de las armas permitiría establecer si una de ellas se utilizó en el asesinato de Jorge Félix Vargas, Olinda Quispe Carhuaz y Asunción Quispe Ochoa. La falta de estos elementos dificulta avanzar con la prueba científica.
Además, el detenido se negó a proporcionar las claves de su celular. Para los investigadores, el equipo podría contener información relevante que ayude a esclarecer el caso.
Las pesquisas indican que ‘Junior’ conoce el área donde ocurrió el ataque, ya que tendría familiares relacionados con organizaciones criminales como ‘Los Trujillanos’ y ‘Los Compadres’, vinculadas a ‘Los Pulpos’.
Días antes del crimen, visitó a un familiar recluido en el penal de Cochamarca, detenido por extorsión. Durante la intervención, se le incautó un adaptador para pistola capaz de realizar 30 disparos en diez segundos y cartuchos de dinamita.
Durante su traslado al lugar del crimen, algunos vecinos expresaron su indignación con insultos dirigidos al sospechoso. La tensión reflejó el impacto que generó el ataque en la comunidad.
El detenido indicó que se dedica al rubro de construcción. Sin embargo, su perfil es evaluado por las autoridades dentro de una investigación que lo vincula con estructuras delictivas.
Investigación en curso y búsqueda de pruebas
Las autoridades continúan con las diligencias para determinar responsabilidad penal. La ubicación de las armas resulta clave para confirmar la hipótesis principal del caso.
El proceso se centra en consolidar evidencia técnica que permita esclarecer el triple asesinato ocurrido en la combi de ‘Los Rojitos’ y establecer con precisión la participación del detenido.












