
Más de 30 personas fueron intervenidas durante un operativo policial realizado en una vivienda ubicada en la cuadra dos de la avenida Los Jardines, en el distrito de San Juan de Lurigancho. La acción estuvo a cargo de la Policía Nacional del Perú tras labores de inteligencia vinculadas a actividades criminales en la zona.
Según información oficial, en el inmueble se desarrollaba una fiesta clandestina que operaba bajo la fachada de un restaurante. Para las autoridades, el lugar habría sido utilizado como punto de reunión de presuntos integrantes y remanentes de la organización criminal conocida como el Tren de Aragua.
El ingreso al predio se realizó de manera estratégica debido a la estructura del inmueble y a las medidas de seguridad detectadas. En el interior, los agentes encontraron ambientes acondicionados que reforzaron la hipótesis de que la vivienda funcionaba como un espacio de refugio y coordinación delictiva.
Durante la intervención se identificó a ciudadanos extranjeros y peruanos, entre ellos hombres, mujeres y tres menores de edad. La presencia de adolescentes dentro del lugar encendió las alertas de los investigadores por un posible vínculo con actividades criminales.

Policía halló armas, explosivos y material extorsivo
En el registro del inmueble, la Policía incautó armas de fuego, municiones de diversos calibres y artefactos explosivos. Además, se decomisaron teléfonos celulares que contenían imágenes y videos donde los intervenidos aparecían portando armamento y explosivos.
De acuerdo con las diligencias preliminares, este tipo de material suele ser empleado para la elaboración de mensajes intimidatorios y extorsivos dirigidos a empresas de transporte, comerciantes y otros negocios, principalmente en Lima Este.
Las autoridades no descartan que algunas de las personas intervenidas estén involucradas en otros delitos graves, como trata de personas, especialmente por la presencia de menores dentro del inmueble. Las investigaciones buscan determinar el grado de participación de cada uno.
La Policía señaló que estas reuniones no tendrían únicamente un carácter social, sino que también servirían para la planificación de futuros actos delictivos. El caso continúa en investigación a cargo de la Brigada Especial contra la Criminalidad, mientras los intervenidos permanecen detenidos.












