
El miedo volvió a subirse al bus. Dos conductores de la empresa de transportes Santa Rosita fueron interceptados por delincuentes armados mientras cumplían su ruta en la zona de Huáscar, en San Juan de Lurigancho. No fue un simple asalto: los obligaron a grabar un mensaje intimidatorio dirigido a todos sus compañeros.
Con revólver en mano, los sujetos detuvieron la marcha de las unidades y amenazaron directamente a los choferes. El objetivo era claro: imponer el pago de cupos a nombre de una nueva organización criminal que asegura haber tomado el control de la zona.

En los videos difundidos, se escucha a uno de los conductores, visiblemente presionado, enviar el mensaje: “Compañeros de Santa Rosita, yo estoy ahora con el combo del menor, no es combo del panameño. Ahora ellos son los que van a llevar y tenemos que alinearnos con ellos”.
Las grabaciones, de aproximadamente 30 y 15 segundos, fueron registradas por los propios atacantes y luego difundidas en redes sociales como mecanismo de intimidación. La consigna también fue clara: el pago será semanal, aunque no se precisó el monto exigido.
“AHORA LO MANEJAN ELLOS”
Según el mensaje forzado, el grupo conocido como ‘Los Panameños’ ya no estaría al mando del cobro de extorsiones. “Panameño ya no está llevando esto y lo van a llevar ellos desde ahora, con ellos tenemos que arreglar semanalmente”, se escucha decir al trabajador retenido.
Las amenazas provendrían de exintegrantes de esa organización, quienes ahora se presentan como ‘Los Menores’. Con armas de fuego en mano, dejaron en claro que buscan que todos los conductores “se alineen” bajo su control.
La Policía informó que la difusión del material busca presionar a los directivos de la empresa para que accedan a las exigencias económicas. No sería un hecho aislado, ya que Santa Rosita habría sido blanco de constantes extorsiones en los últimos meses.
Las imágenes muestran el nivel de violencia empleado. Los choferes permanecen bajo custodia de los sujetos armados mientras lanzan advertencias dirigidas a todo el personal. La escena refleja el avance de mafias dedicadas al cobro de cupos en la zona este de Lima.

TRANSPORTE BAJO AMENAZA
El hecho ha incrementado el temor entre los transportistas de San Juan de Lurigancho, el distrito más poblado de Lima. Conductores denuncian que estos grupos actúan con violencia e impunidad, poniendo en riesgo su integridad y afectando el normal desarrollo del servicio.
Las autoridades señalaron que este nuevo episodio evidencia la persistencia de bandas dedicadas a la extorsión en el transporte público. La retención de personas se ha convertido en un método de presión para quebrar la resistencia de quienes se niegan a pagar.
Hasta el momento, se desconoce si la empresa ha entablado comunicación directa con las unidades especializadas para denunciar formalmente las amenazas. Sin embargo, el gremio permanece en alerta.
El caso de Santa Rosita se suma a otras denuncias recientes sobre el avance de mafias en el transporte urbano. Mientras tanto, los choferes salen cada día a trabajar con la incertidumbre de no saber si, en plena ruta, volverán a ser encañonados para enviar un nuevo mensaje bajo amenaza.
TE PUEDE INTERESAR
- ¡Tiembla el sillón presidencial! Congreso reúne 79 firmas para debatir en sesión extraordinaria la salida de José Jerí
- ¡Milagro en Barranca! Arma se trabó e hijo frustró ataque de sicario contra empresario en cevichería
- ¡Infierno en Huachipa! Voraz incendio arrasa almacén clandestino con explosiones y pone en alerta a vecinos










