
¡Siguen las extorsiones! Este viernes 9 de enero por la noche, se registró un nuevo atentado en San Juan de Lurigancho, cuando sicarios atacaron con un explosivo a la línea San Sebastián, conocida como ‘La 50’.
El atentado ocurrió en la Av. 13 de enero con Av. Tusilagos, en pleno estado de emergencia y a pocos días de un nuevo paro de transportistas, que se realizará el próximo 15 de enero debido a la gran cantidad de extorsiones a los transportistas.
La fuerte detonación, perceptible a más de 100 metros de distancia, dejó a la unidad inmovilizada en plena vía, con las lunas casi completamente destrozadas. Según reportes policiales, un transeúnte resultó herido tras la fuerte explosión.
Extorsionadores atacan bus de línea ‘La 50′
Un nuevo hecho delictivo se registró la noche de este viernes 9 de enero en el distrito de San Juan de Lurigancho. Según los primeros reportes policiales, un bus de la empresa de transporte ‘La 50’ se encontraba realizando su recorrido habitual y fue brutalmente atacado por extorsionadores.
Asimismo, las esquirlas de la explosión hirieron a un transeúnte, que de inmediato fue trasladado al Hospital Nacional San Juan de Lurigancho. Cabe señalar que la unidad llevaba una gran cantidad de pasajeros a bordo, cuando el bus recibió un fuerte impacto y el conductor fue interceptado por sujetos desconocidos.

Según las primeras imágenes, el impacto reventó las lunas del puesto de conducción y perforó un neumático, dejando el vehículo varado en la vía pública. Efectivos de la Policía Nacional del Perú actuaron de inmediato, acordonando el área y realizar las diligencias periciales de rigor.

Hasta el momento no se registraron personas con heridas de gravedad ni víctimas mortales; no obstante, el conductor formalizó la denuncia por tratarse de un ataque extorsivo.

Pasajeros relatan los momentos de terror
Por otro lado, una pasajera brindó breves declaraciones al medio Exitosa, revelando que pese a la presencia de la policía cerca de la zona, los delincuentes actuaron con total impunidad.
“Gracias a Dios no llegó a mayores, sino ahorita no lo contábamos. (...) El vehículo se detuvo porque tuvo que subir pasajero; el conductor voltea para cobrar el pasaje y ahí ocurre (el ataque). Los pasajeros le dicen ‘¡avance, avance!’ porque todos se tiraron al suelo, uno sobre otro para cubrirse. El conductor llega hasta acá y se para porque vieron a los patrulleros”, destacó la señora.









