
La noche transcurría entre humo de parrilla y conversación familiar en la calle 7, a pocos metros del Mercado Mariscal Castilla, en el Rímac. Dos hombres compartían afuera de su vivienda sin imaginar que la escena cotidiana se transformaría en un campo de balas.
De pronto, una motocicleta irrumpió en la calle. El conductor se acercó con decisión. No hubo discusión ni advertencia. Sacó el arma y disparó más de diez veces contra los presentes.

Los disparos rompieron la tranquilidad del barrio. Uno de los hombres recibió impactos cuando se lanzó para proteger a su madre y a su hija de dos años, que estaban en el lugar. La reacción fue instintiva, en medio del estruendo.
“Vinieron en moto lineal, así fue. (¿Y fueron directo a disparar?) Sí, directamente contra el joven. Ellos ya tenían el objetivo en mente. (...) Había niños también, niños muy pequeños que no pasan de los diez años”, relató una mujer, visiblemente consternada.
LOS INJERTOS DEL RÍMAC
Los vecinos informaron a la Policía que, antes de disparar, el atacante se identificó como supuesto integrante de la banda ‘Los Injertos del Rímac’. Esa afirmación abrió una línea de investigación vinculada a un presunto ajuste de cuentas.
Tras el ataque, los dos heridos fueron trasladados de emergencia al Hospital Nacional Cayetano Heredia. Permanecen con pronóstico reservado. Sus familiares llegaron al nosocomio, pero evitaron declarar sobre lo ocurrido.
Agentes de la Policía Nacional acordonaron la escena. En el pavimento quedaron regados más de ocho casquillos de bala, evidencia del número de disparos efectuados.
Las autoridades manejan diversas hipótesis, aunque por ahora se ha descartado el robo como móvil, ya que el atacante no se llevó ningún objeto de valor.

INVESTIGACIÓN EN CURSO
El detalle de que el sicario se presentara como integrante de una banda criminal es analizado por los investigadores. La presunta alusión a ‘Los Injertos del Rímac’ podría estar relacionada con conflictos previos.
Mientras tanto, la zona quedó marcada por el miedo. La imagen de una parrilla interrumpida por disparos y niños en medio del ataque resume la violencia que volvió a golpear a Lima.
El caso continúa en investigación. La Policía busca identificar y ubicar al motociclista que convirtió una reunión familiar en una escena de sangre.











