
La violencia volvió a irrumpir en la historia de la cumbia peruana. Una fuerte explosión registrada en la madrugada del lunes 19 de enero puso nuevamente en la mira a Armonía 10, una de las orquestas más emblemáticas del país, en un nuevo atentado contra la agrupación dirigida por Walther Lozada.
El hecho ocurrió pasadas las 2:00 a. m. en los exteriores del local Monasterio, ubicado en la urbanización El Golf, en la ciudad de Trujillo, región La Libertad. Según los primeros reportes, el objetivo del ataque fue el bus de la orquesta, que se encontraba estacionado en la zona mientras los músicos realizaban una presentación en la discoteca.

La explosión fue de tal magnitud que se escuchó a varias cuadras a la redonda. Vecinos y transeúntes, alarmados por la detonación, alertaron de inmediato a la Policía Nacional del Perú, que acudió al lugar para acordonar el área y evitar nuevos riesgos.
Las primeras verificaciones confirmaron daños materiales en el vehículo de la agrupación. El impacto afectó principalmente la parte lateral izquierda del bus, en la zona de la bodega, donde dos compuertas quedaron prácticamente levantadas tras el estallido, además de algunas ventanas y sectores frontales.
Por fortuna, ninguno de los integrantes de Armonía 10 se encontraba dentro de la unidad al momento del ataque. Esta situación evitó que el atentado termine en una tragedia mayor, ya que el bus había sido estacionado minutos antes de la detonación.
EL ATAQUE EN PLENA MADRUGADA
Efectivos de la Unidad de Emergencia de la Policía Nacional cercaron el perímetro para iniciar las diligencias correspondientes. También se esperaba la llegada de agentes de Criminalística para determinar el tipo de explosivo utilizado y recabar indicios que permitan esclarecer lo ocurrido.
La detonación no solo dañó el bus, sino también la fachada del local. En el lugar se pudo observar un cráter y signos evidentes de la potencia del artefacto explosivo, mientras los agentes realizaban las labores iniciales de aseguramiento de la zona.
De acuerdo con información policial, no se reportaron personas heridas como consecuencia del atentado. El conductor del bus manifestó que no tenía conocimiento de amenazas o extorsiones dirigidas a la agrupación y señaló desconocer si el local había recibido advertencias previas relacionadas con actos violentos.
El ataque se produjo en un contexto especialmente sensible para Armonía 10. En los últimos años, la orquesta ha denunciado amenazas y extorsiones vinculadas al cobro de “cupos”, una práctica criminal que afecta a artistas y empresarios del entretenimiento en distintas regiones del país.

UNA HISTORIA MARCADA POR LA VIOLENCIA
Este atentado se suma a otros episodios que han golpeado a la agrupación. En diciembre de 2024, el bus de Armonía 10 fue atacado a balazos cuando estaba estacionado frente a un hotel en la avenida Tomás Valle, en el Callao, a solo una cuadra de una comisaría. En ese hecho tampoco se registraron víctimas, pero quedó en evidencia la vulnerabilidad del grupo.
Meses después, el 17 de marzo de 2025, la violencia escaló de manera dramática. Paul Flores, cantante de 39 años e integrante de Armonía 10, fue asesinado en Lima luego de un concierto, cuando el bus de la banda fue interceptado por sujetos armados que dispararon en repetidas ocasiones.

Tras ese crimen, la orquesta denunció públicamente que venía recibiendo amenazas constantes y exigencias económicas por parte de organizaciones criminales, que les demandaban pagos elevados a cambio de permitirles trabajar con supuesta “seguridad”.
Hasta el cierre de esta nota, la Policía no ha confirmado la detención de sospechosos ni ha precisado si el atentado ocurrido en Trujillo guarda relación directa con las extorsiones previamente denunciadas. Las investigaciones continúan mientras se revisan cámaras de seguridad y se recogen testimonios.
El ataque contra Armonía 10 vuelve a reflejar el clima de inseguridad que se vive en ciudades como Trujillo, donde la criminalidad vinculada a atentados y extorsiones sigue golpeando no solo a ciudadanos comunes, sino también a quienes viven de la música y el espectáculo.










