
Freddy Jaime Espinoza Tena, conductor de la empresa Translima, murió luego de permanecer internado tras recibir siete disparos en un ataque atribuido a presuntos extorsionadores cuando terminaba su recorrido en la ruta 18, en Carabayllo. Su fallecimiento provocó la paralización de decenas de choferes, quienes denunciaron que, pese a pagar cupos todos los días, continúan siendo blanco de organizaciones criminales.
El conductor, de 56 años, fue atacado cuando manejaba una unidad de la ruta 18 y circulaba por la intersección de las avenidas Chimpu Ocllo y Túpac Amaru. Según la información recogida, sujetos armados interceptaron el vehículo y dispararon repetidas veces contra la cabina.

Gravemente herido, Espinoza Tena fue trasladado de emergencia al Hospital Nacional Sergio Bernales, donde permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos. Pese a los esfuerzos del personal médico, sus familiares confirmaron su fallecimiento.
Sus allegados señalaron que llevaba más de diez años trabajando como conductor y deja cinco hijos, uno de ellos menor de edad. También indicaron que había expresado su preocupación por las amenazas y los pagos constantes que enfrentaban los transportistas de la empresa.
UN PAGO DIARIO QUE NO EVITÓ EL ATAQUE
Familiares y compañeros aseguraron que el conductor había cumplido con entregar el dinero que diariamente se exige como cupo para poder trabajar. Sin embargo, ello no impidió que fuera atacado al finalizar una de sus vueltas habituales.
Tras el atentado, los agresores dejaron un manuscrito firmado con el nombre de “Primer Comando de Lima”, una denominación que, según fuentes policiales citadas en la información, aparece por primera vez en este tipo de hechos. La Policía investiga si se trata de una nueva organización criminal o de los mismos grupos que ya extorsionaban a los transportistas.
Como parte de las diligencias, efectivos de la Policía Nacional intervinieron a dos personas sospechosas de presuntamente haber participado en el crimen. Ambos permanecen bajo custodia mientras continúan las investigaciones para determinar su posible responsabilidad.
El caso se suma a una serie de denuncias formuladas por los conductores de Translima, quienes sostienen que desde hace cerca de dos años son víctimas de extorsiones y deben pagar cupos a más de una banda criminal para poder seguir operando.

CHOFERES DETUVIERON SUS LABORES POR TEMOR
Tras conocerse la muerte de Espinoza Tena, los conductores de la ruta 18 suspendieron el servicio desde las 4:00 de la mañana y concentraron alrededor de 60 unidades en el paradero Vega, a la altura del kilómetro 26,5 de Carabayllo. “No vamos a salir así, no podemos salir así, no hay resguardo”, manifestó una trabajadora.
Los transportistas denunciaron que actualmente entregan aproximadamente 27,5 soles diarios para poder trabajar y que los extorsionadores han incrementado sus exigencias. Según los testimonios, además de los cobros cotidianos, ahora reclaman pagos extraordinarios en julio y diciembre bajo el concepto de gratificación.
De acuerdo con la información difundida, el año pasado los conductores llegaron a entregar hasta 250 soles por vehículo en diciembre y 50 soles en julio. Este año, mediante mensajes enviados en grupos de chat, los delincuentes anunciaron que elevarán los cobros diarios hasta 20 o 30 soles por unidad.
Los propios choferes también denunciaron que, tras el asesinato de Marcial Oré, los extorsionadores utilizaron el teléfono celular de la víctima para coordinar los cobros y ordenar que los conductores retomaran sus labores bajo amenaza de represalias. Mientras tanto, la Policía continúa investigando el asesinato de Freddy Jaime Espinoza Tena para identificar a todos los responsables y esclarecer las circunstancias del ataque.
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