
¡De no creer! Siete alumnos de secundaria del colegio Víctor Andrés Belaúnde, ubicado en La Victoria, amenazaron de muerte al director de su institución educativa mediante videos difundidos en redes sociales, presuntamente como represalia por las medidas disciplinarias que imponía para mantener el orden. Los adolescentes fueron identificados y reconocieron su falta, pero podrán continuar asistiendo a clases, una decisión que ha generado preocupación entre los padres de familia.
El caso fue confirmado por la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM), cuyas autoridades descubrieron la situación durante una visita al plantel realizada hace aproximadamente dos semanas. Lo sorprendente es que, hasta ese momento, el responsable del centro educativo no había comunicado las intimidaciones a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL).

“Sí, hace dos semanas teníamos visitando los colegios, encontramos al director con un problema, pero el director no había comunicado esa amenaza todavía a la dependencia superior, que es la UGEL”, afirmó el director del DRELM, Cornelio Gonzales.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los escolares pertenecen a distintos grados de secundaria y habrían creado un grupo en redes sociales para compartir grabaciones en las que aparecían con bolsas cubriéndoles las caras. En esos registros lanzaban amenazas directas contra la vida del director.
Inicialmente, las autoridades evaluaron la participación de 15 estudiantes. Sin embargo, ocho fueron descartados y los otros siete quedaron identificados como los principales involucrados en este preocupante episodio de violencia escolar.
“De 15 se ha descartado un grupo de ocho alumnos, siete han estado bastante involucrados. Amenazas con unas bolsas en la cara suben a las redes sociales y le hacen llegar al director. O sea, la forma amenazante es la intimidación, indicando que lo van a matar al director por estar persiguiendo el orden”, detalló el funcionario.
Alumnos reconocieron amenazas, pero seguirán estudiando en el colegio
Pese a la gravedad de las intimidaciones, los siete adolescentes continuarán matriculados en el colegio Víctor Andrés Belaúnde. Según las autoridades educativas, los menores aceptaron su responsabilidad y decidieron colaborar con las investigaciones que desarrollan la Policía Nacional del Perú (PNP) y las instancias correspondientes.
Asimismo, los padres de los estudiantes involucrados suscribieron documentos de compromiso para garantizar que sus hijos respeten las normas de convivencia y no vuelvan a protagonizar situaciones similares.
“Ya han firmado documentos con los padres de familia para llevar un orden dentro de la institución. Hoy hemos estado con el director y él manifiesta que ya estos niños han cambiado de actitud”, manifestó el representante educativo.
El funcionario agregó que también se realizaron charlas preventivas para advertir a los adolescentes sobre las consecuencias que podrían afrontar si reinciden en este tipo de comportamientos. “Se han hecho charlas preventivas indicándoles cuáles son las sanciones que les pueden caer a ellos de seguir haciendo estos hechos”, precisó.
Sin embargo, estas medidas no han conseguido tranquilizar a todos los padres de familia. Algunos expresaron su temor por la seguridad de sus hijos y cuestionaron que los responsables de amenazar de muerte al director puedan regresar a las aulas sin recibir una sanción más severa.
Incluso, varios progenitores consideraron insuficientes los compromisos firmados por los escolares y sus familiares, por lo que solicitaron su separación definitiva del plantel para evitar nuevos episodios de violencia.
Ante esta situación, el director de la DRELM, Cornelio Gonzales, calificó el caso como uno de los episodios más graves registrados recientemente en los colegios de Lima Metropolitana. Además, se realizaron coordinaciones con el Ministerio Público para las acciones legales correspondientes.

Policía custodiará al director y al colegio Víctor Andrés Belaúnde
Frente a las amenazas, la autoridad educativa presentó una denuncia ante la Policía Nacional y solicitó garantías para su integridad. Como respuesta, se dispuso vigilancia policial y patrullajes en los alrededores de la institución ubicada en La Victoria.
La presencia de agentes busca proteger tanto al director como a los estudiantes y trabajadores del centro educativo, especialmente cuando se reanuden las actividades escolares, debido a que actualmente el plantel se encuentra en período de vacaciones.
El episodio también ha reabierto la discusión sobre las sanciones aplicables a los estudiantes que cometen faltas graves. El Ministerio de Educación viene impulsando nuevos lineamientos disciplinarios que contemplan castigos más estrictos, incluida la expulsión definitiva en determinados casos.
Durante el informe periodístico también se abordaron las disposiciones educativas anunciadas por la presidenta Keiko Fujimori. Sin embargo, desde el sector Educación se aclaró que las nuevas medidas no podrán aplicarse de manera retroactiva a hechos ocurridos antes de su entrada en vigor.
“No hay nada que sea retroactivo, pero ya a partir de ese otro sistema son otras disciplinas, son otras conductas que deben asumir los estudiantes dentro del aula y de igual manera los padres de familia”, explicó el presidente de la DRELM.
Cornelio Gonzales también manifestó su preocupación por otros casos de violencia escolar registrados en la capital, entre ellos el hallazgo de armas de fuego en mochilas de estudiantes, mensajes intimidatorios escritos en los servicios higiénicos, enfrentamientos callejeros y apuestas ilegales entre adolescentes.
Por ahora, los siete alumnos involucrados en las amenazas contra el director del colegio Víctor Andrés Belaúnde podrán retomar sus estudios con normalidad. Mientras continúan las investigaciones policiales y educativas, las familias esperan que las medidas de seguridad y los compromisos asumidos impidan que vuelva a repetirse un episodio de semejante gravedad.










