
La noche cayó en Huaycán y, con ella, la violencia volvió a golpear a una familia. Manuel Martín Guzmán García, un trabajador del transporte colectivo de 43 años, fue asesinado a balazos frente a su vivienda en la zona L de este sector del distrito de Ate.
El ataque ocurrió a una cuadra de la avenida Andrés Avelino Cáceres. Según la Policía, el colectivero se encontraba en los exteriores de su domicilio lavando su carro cuando fue sorprendido por sujetos armados que llegaron a bordo de una motocicleta lineal.
Testigos contaron a los agentes que uno de los delincuentes descendió del vehículo y, sin mediar palabra, vació su cacerina contra la víctima. En total, se escucharon al menos 18 disparos que estremecieron a los vecinos de la zona. Además de los casquillos de bala quedaron también sus sandalias como mudos testigos de la horrenda escena.
Tras el ataque, los agresores escaparon a toda velocidad con rumbo desconocido, aprovechando la escasa vigilancia que existe en ese sector de Huaycán.
Vecinos y familiares corrieron hacia el lugar para auxiliar al herido. A pesar de la gran cantidad de impactos de bala, lograron trasladarlo de emergencia al hospital de Huaycán con la esperanza de salvarle la vida.
Sin embargo, los médicos solo pudieron certificar su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas provocadas por los proyectiles.
ATAQUE A SANGRE FRÍA
La escena del crimen fue cercada por la Policía Nacional mientras los peritos de Criminalística iniciaban la recolección de casquillos y otras evidencias que permitan identificar a los responsables del asesinato.
El colectivero, según informaron sus allegados, era el sostén de su familia. Su muerte deja en la orfandad a cuatro hijos, tres de ellos menores de edad. Según el hermano de la víctima, no había estado recibiendo amenazas.
Compañeros de trabajo y vecinos expresaron su consternación por la violencia del ataque, ocurrido frente a la puerta de su propio hogar.
Los peritos también realizaron diligencias tanto en la vivienda de la víctima como en el hospital de Huaycán, donde el cuerpo permanecía mientras se cumplían las primeras investigaciones.

INVESTIGAN EXTORSIÓN O AJUSTE DE CUENTAS
El Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Ate–Santa Anita asumió las pesquisas para esclarecer el crimen.
Los agentes analizan si el asesinato estaría relacionado con un caso de extorsión o con un posible ajuste de cuentas, debido a las características del ataque.
Como parte de las diligencias, la Policía revisará las cámaras de seguridad ubicadas en los alrededores de la avenida Andrés Avelino Cáceres para reconstruir la ruta de escape de la motocicleta utilizada por los atacantes.
También se tomarán las declaraciones de los testigos presenciales con el objetivo de elaborar retratos hablados que permitan identificar a los delincuentes.
Además, las pericias balísticas buscarán determinar si el arma utilizada en el crimen fue empleada en otros hechos delictivos registrados en la zona de Huaycán.
Mientras tanto, el cuerpo de Manuel Martín Guzmán García será trasladado a la Morgue Central de Lima para la necropsia de ley, en medio del dolor de sus familiares, que ahora esperan justicia por su muerte.










