policía_mata_A_su_pareja

El sueño de Rosa Luz Huertas Soto era sencillo y enorme a la vez: vender perfumes por Facebook, ahorrar cada sol y construirle un mejor futuro a su pequeño hijo de tres años. Tenía 26 años y vivía en el asentamiento humano 4 Suyos, en Ventanilla. Su rutina transcurría entre pedidos, entregas y el cuidado del niño que era su mayor impulso.

Mira también:

En esa dinámica conoció a quien terminaría arrebatándole la vida en junio del año 2024. El alférez de la PNP Cristian Jhon Rojas Mego, de 25 años, alférez de la Policía Nacional, apareció primero como cliente. Luego vinieron las salidas y el inicio de una relación que, al principio, parecía estable.

Esta semana el programa ‘Estás en todas’, en su segmento ‘Crimen y castigo’, recordó la historia de Rosa Luz, quien jamás imaginó que aquel oficial, asignado a la comisaría del distrito, lejos de convertirse en protección, se transformaría en amenaza. El amor posesivo dio paso a los celos enfermizos. Incluso él llegó a tatuarse el nombre de ella en el brazo. Poco después comenzaron los maltratos físicos.

Según las primeras investigaciones, la violencia se hizo constante a los pocos meses. Rosa Luz soportó agresiones motivadas por celos. Finalmente, decidió denunciar. El 10 de marzo acudió a la comisaría de Pachacútec para acusarlo por violencia física y psicológica, y también por el secuestro de su hijo, a quien el agente raptó en un arranque de celos para forzarla a retomar la relación.

VÍCTIMA DENUNCIÓ Y NADIE LA PROTEGIÓ

En un video grabado dentro de la dependencia policial, Rosa Luz advirtió que primero tomarían la declaración de su agresor. Pese a la gravedad de los hechos, no recibió protección. Los maltratos continuaron.

El certificado médico legal dejó constancia de “signos de lesiones corporales traumáticas recientes ocasionadas por agente flexible duro y por agente contuso duro”. En el mismo episodio, Rojas presentó “signos de lesiones corporales traumáticas ocasionadas por uñas humana”.

Consciente de lo ocurrido y buscando reconciliarse, el alférez firmó una declaración jurada aceptando que cometió un error. También le envió una carta en la que se evidenciaba la posesión y manipulación que pretendía ejercer sobre ella. Pero Rosa Luz se mantuvo firme. Lo bloqueó y puso punto final.

Esa decisión habría detonado la furia. Según contó su madre, Rosalía Soto, el policía amenazó con matarse, matarla a ella o matar al pequeño ‘Chito’ si no regresaba con él. La joven pensó que el pasado quedaría atrás. No fue así.

PLAN FRÍAMENTE CALCULADO

La madrugada del 16 de junio de 2024, el silencio en Cuatro Suyos se rompió con disparos. Cámaras de seguridad captaron a Rosa Luz y al alférez en una pequeña loma. Minutos después se escucharon entre siete y ocho balazos.

Horas antes, según las investigaciones, Rojas había preparado una coartada. Con el arma de un subalterno, Joel Huachaca San Miguel, organizó un supuesto operativo policial entre la 1 y 3 de la madrugada y falsificó la hora de realización para aparentar que no estuvo con ella.

A las 4:30 a. m. regresó a la comisaría y se duchó. El alférez Nixon Pérez Cabanillas reportó ese detalle. Más tarde, a las 11:30 de la mañana, entregó su propia arma a la Depincri de Ventanilla y negó cualquier vínculo con el crimen.

Al amanecer, una vecina alertó a la hermana de Rosa Luz sobre un cuerpo hallado en el descampado. La joven madre yacía sin vida, con múltiples impactos de bala. En el lugar no se hallaron casquillos. Un proyectil quedó alojado en su cuerpo y sería clave.

LA COARTADA SE DESMORONA

El examen de absorción atómica practicado al alférez arrojó “positivo para restos de disparos recientes”. El informe pericial balístico estableció resultado positivo en el estudio microscópico comparativo entre el proyectil extraído del cadáver y las muestras de la pistola utilizada.

Así se determinó que el arma homicida era la que Rojas tomó sin conocimiento de su compañero. Tras valorar videos, pericias y el examen científico, un juez lo halló culpable del delito de feminicidio en agravio de Rosa Luz Huertas Soto.

Inicialmente, el Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva. Finalmente, el alférez fue sentenciado a 35 años de cárcel por haber asesinado a su exenamorada en un descampado de Ventanilla, sin aceptar el fin de la relación.

Crimen y castigo parte 2

La madre de Rosa Luz no pudo despedirse de su hija. Entró en shock al recibir la noticia. Un niño de tres años quedó huérfano sin comprender la dimensión de la tragedia.

Entre enero y abril de 2024, el Programa Nacional Aurora atendió 66 casos de feminicidio en el país. El 45.5% correspondió a vínculos de pareja y el 21.2% a exparejas. Detrás de cada cifra hay una historia como la de Rosa Luz: una joven madre que denunció, pidió ayuda y terminó asesinada por quien juró protegerla.

TE PUEDE INTERESAR

SOBRE EL AUTOR

Los periodistas de la Redacción Trome informamos con la verdad y de una manera diferente, siempre pensando en ti. Tenemos lo que debes saber para mejorar tu vida, tu día a día. Información importante, interesante y útil. Sobre el Perú y el mundo, en deportes, espectáculos, familia, política y más.

Contenido sugerido

Contenido GEC