Volvió al Perú con sueños, proyectos y ganas de trabajar. Sin embargo, encontró la muerte en manos del hombre que alguna vez le prometió amor. La cosmiatra Yajaira Sígueñas Urbano falleció después de permanecer más de tres semanas en cuidados intensivos tras sufrir un brutal ataque en Surquillo. Su familia responsabiliza a su expareja, Luis Andrés Flores Julca, hoy detenido en Argentina.
La joven había regresado desde España para reconstruir su vida junto a sus seres queridos. Nadie imaginó que su historia terminaría marcada por la violencia. Sus familiares aseguran que decidió poner fin a la relación debido a constantes agresiones y episodios de maltrato que nunca llegaron a denunciarse formalmente.
La noche del 11 de abril, Yajaira ingresó a la habitación que alquilaba en Surquillo sin imaginar que sería la última vez que entraría a ese lugar con vida. Horas después, según las investigaciones, fue víctima de un feroz ataque dentro del inmueble.
De acuerdo con las pesquisas, el agresor habría ingresado a la vivienda y la atacó con un arma blanca antes de prenderle fuego. La violencia del hecho le provocó lesiones devastadoras que terminaron por costarle la vida semanas después.
La víctima sufrió quemaduras de tercer grado en el 80 % de su cuerpo, según informaron los médicos que la atendieron en el hospital Loayza. Además, presentó heridas provocadas por arma blanca y severos daños internos.
Los especialistas también detectaron complicaciones en órganos vitales y afectaciones neurológicas producto de la brutal agresión. Desde aquel día permaneció internada en estado crítico.
Las grabaciones de seguridad registraron a Yajaira ingresando a su vivienda durante la noche del 11 de abril. Horas más tarde, un hombre con el rostro cubierto apareció en la zona y luego abandonó el lugar cargando diversos paquetes.
Para la familia, las características físicas del individuo coinciden con Luis Andrés Flores Julca. La Policía incorporó las imágenes al expediente como una de las principales evidencias del caso.
La hermana de la víctima recordó que varias amistades de Yajaira le comentaron detalles sobre la conducta del investigado. Según contó, nunca tuvo estabilidad laboral.
“Trabajaba eventual, es lo que nos refieren sus amistades. ‘Era un vago’, nos dijeron”, expresó al referirse a la expareja de la joven cosmiatra.
Mientras Yajaira permanecía internada desde el 11 de abril aferrándose a la vida, el principal sospechoso,Luis Andrés Flores Julca, abandonó el país para evitar responder ante la justicia.
Las investigaciones determinaron que cruzó Bolivia para llegar hasta Argentina. De acuerdo con la Policía, se movilizaba como mochilero y utilizaba una bicicleta para trasladarse entre ciudades sin despertar sospechas.
El 16 de mayo, luego de varias semanas prófugo, las autoridades argentinas lograron ubicarlo en la provincia de Santa Fe. La intervención ocurrió cuando circulaba en bicicleta por la ciudad de Coronda.
La captura fue posible gracias al trabajo coordinado entre Interpol Lima e Interpol Buenos Aires, además de la información proporcionada por un ciudadano que permitió localizarlo.
Durante 22 días, la cosmiatra permaneció internada en la unidad de cuidados intensivos del hospital Loayza. Su familia siguió de cerca cada reporte médico con la esperanza de una recuperación.
No obstante, las quemaduras, las lesiones internas y el deterioro progresivo de su estado de salud terminaron por apagar su vida. La noticia dejó devastados a sus familiares y amigos.
La muerte de Yajaira dejó una profunda herida entre sus seres queridos. Aunque la captura del acusado representó un avance importante, el dolor permanece intacto.
Ahora exigen que el proceso de extradición avance con rapidez para que responda ante la justicia peruana. Además, piden esclarecer por qué la joven fue trasladada a un centro médico varias horas después del ataque, una duda que sigue atormentando a quienes hoy lloran su partida.
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