“Estoy amarrado, estoy amarrado”. La voz del empresario de 61 años fue escuchada por los policías que llegaron hasta la parte posterior de una minivan en una zona rural de Chiu Chiu, Barranca. El comerciante estaba sujeto de pies y manos, retenido por una banda que pretendía apoderarse de su dinero y mercadería.
El hombre, identificado con las iniciales E. H. O., había realizado el cobro y reparto de productos mayoristas en el Norte Chico cuando fue interceptado por los delincuentes. Según la información policial, llevaba dinero en efectivo producto de esas cobranzas y un celular de alta gama.
Los sujetos lo redujeron y posteriormente lo escondieron dentro de una de las unidades que pretendían robarle. En medio de la huida, los hampones utilizaron una combi y una mototaxi para abandonar el sector por caminos rurales.
La Policía Nacional recibió información sobre el hecho y desplegó unidades tácticas hacia Chiu Chiu. Los agentes ubicaron a los sospechosos y comenzó una persecución por las vías de la zona.
La fuga terminó convirtiéndose en un enfrentamiento. Los delincuentes realizaron disparos contra los policías y dos efectivos de las unidades tácticas respondieron para neutralizar la amenaza.
“Hubo enfrentamiento, hubo cruce de fuego por personal policial y dos valerosos policías de las unidades tácticas abatieron al delincuente”, informó el general PNP Manuel Farías, jefe de la Región Policial Lima Norte.
Uno de los presuntos secuestradores cayó durante el intercambio de disparos. El mando policial explicó que los agentes utilizaron sus armas de fuego ante una situación que representaba un peligro directo para terceras personas.
La intervención permitió recuperar la minivan y el denominado “moto cuy”. Dentro de la primera unidad se encontraba el comerciante, quien seguía atado cuando los efectivos llegaron hasta él.
La escena permitió a los policías confirmar que no se trataba únicamente de un robo de vehículos. El empresario había sido privado de su libertad mientras los delincuentes intentaban apoderarse de la carga y del dinero que había recaudado durante su jornada.
Tras ser puesto a salvo, el hombre fue trasladado para brindar su declaración formal y contar lo sucedido a los investigadores. La Policía también desplegó patrullajes adicionales en los accesos de Chiu Chiu para ubicar a los demás integrantes de la agrupación.
El fallecido todavía no había sido identificado. Los agentes intentaban establecer su identidad mediante los tatuajes que presentaba en distintas partes del cuerpo. Su cadáver permanecía en la morgue de la ciudad mientras avanzaban las diligencias.
El general Farías precisó que los efectivos actuaron dentro del marco legal que permite emplear armas de fuego cuando existe un riesgo inminente para la vida. La intervención, de acuerdo con la versión policial, permitió evitar que la víctima continuara retenida.
La Policía investiga ahora la participación de otros sujetos en la tentativa de robo y secuestro. La persecución por los caminos rurales dejó un detenido muerto, un empresario liberado y una investigación abierta para reconstruir cómo se inició el ataque.
El comerciante, dedicado a la distribución de productos mayoristas en el Norte Chico, pudo regresar con vida luego de permanecer maniatado dentro de una unidad. Las autoridades continúan buscando a los demás integrantes de la banda que escaparon por la zona rural de Barranca.
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