Un nuevo nombre aparece en la investigación por el asesinato de Susy Aponte Polo, ‘China Polo’. Luis Iván Obispo Díaz, sicario confeso de la comunicadora y excandidata, aseguró ante la Policía que una mujer llamada ‘Jhosselyn’, quien —según su versión— “vende comida en Lurigancho”, fue la persona que lo contactó para cometer el crimen.
La revelación salió de boca del propio pistolero mientras permanecía internado y era interrogado por agentes. Desde la cama del hospital, Obispo Díaz comenzó a dar detalles de la persona que, de acuerdo con su testimonio, le habría planteado el asesinato.
“Una señora... una señora de Lurigancho... vende comida. La conocí porque yo trabajo en InDrive”, respondió cuando los investigadores le preguntaron por su contacto. Los policías insistieron para conocer quién le había propuesto realizar el “trabajo”.
“Esa persona. Esa persona que vende comida... Se llama Jhosselyn”, afirmó el detenido. Su declaración abre ahora una nueva línea para establecer la identidad completa de esta mujer y determinar cuál habría sido su verdadera participación en el homicidio.
Para los investigadores, ubicar a ‘Jhosselyn’ resulta importante para avanzar hacia una de las principales interrogantes que todavía rodean el caso: quién estuvo detrás de la orden de matar a ‘China Polo’. Según la versión del confeso asesino, esta mujer habría funcionado como el contacto que lo reclutó para ejecutar el ataque.
Su nombre se suma al de Ángel Alexandra Toro, hermana de Ronald Toro, señalado como presunto financista del crimen. De acuerdo con la Policía, ambas habrían desempeñado un papel activo y cercano en el atentado contra la comunicadora.
Pero Obispo Díaz no se quedó allí. También contó que el plan para acabar con la vida de Aponte Polo habría comenzado antes y que Chimbote fue considerado inicialmente como escenario para ejecutar el encargo.
“En Chimbote ibas a hacer la chamba. ¿Por qué no la hiciste?”, le preguntó uno de los policías. “Porque había mucha seguridad”, contestó el extranjero. Ante otra interrogante, confirmó que llegó a observar a la víctima “en la plaza, en Nuevo Chimbote”.
La cantidad de personas y las condiciones de seguridad habrían impedido que concretara el ataque en aquella oportunidad. Finalmente, ‘China Polo’ fue asesinada a tiros en el Mercado Central de Caraz, en Áncash.
Durante el interrogatorio, el sicario también habló de quienes habrían participado con él en el crimen por encargo. Al ser consultado sobre cuántas personas lo acompañaban, contestó: “Con tres personas... dos hombres y una mujer”.
Los agentes quisieron saber qué función cumplía cada uno. Su respuesta fue directa: “La mía era que se muera, pues... Ellos estaban en la zona, pues”. Cuando un policía le preguntó si los otros involucrados debían “limpiarle el camino” y “chalequearlo”, Obispo Díaz asintió.
La Policía busca ahora identificar plenamente a ‘Jhosselyn’ y establecer si efectivamente fue quien reclutó al ejecutor, como este sostiene. Su eventual ubicación podría aportar información para reconstruir la cadena de participantes y esclarecer quién habría ordenado finalmente el asesinato.
Obispo Díaz resultó herido durante su fuga después de disparar contra Aponte Polo. Integrantes de la seguridad de la víctima respondieron al ataque y tres proyectiles alcanzaron al venezolano, quien sufrió una fractura de mandíbula y heridas en el hombro.
El detenido permaneció internado en el hospital Víctor Ramos Guardia de Huaraz entre el 19 y el 29 de septiembre. Durante esos días estuvo esposado y bajo vigilancia policial. La custodia, inicialmente integrada por dos agentes, fue reforzada hasta llegar a ocho efectivos debido al riesgo de fuga y a la concurrencia de personas en el establecimiento médico.
La noche del 29 de septiembre recibió el alta y fue llevado a la carceleta del Depincri de Huaraz. Allí permanece bajo detención preliminar mientras el Ministerio Público continúa con las diligencias destinadas a reconstruir cómo se planificó y ejecutó el crimen.
La medida vencerá este domingo 4 de octubre. Hasta entonces, las pesquisas apuntan a desentrañar el papel de cada uno de los implicados mencionados durante las diligencias. Entre ellos sobresale ahora un nombre pronunciado por el propio sicario: ‘Jhosselyn’, la mujer que, según su confesión, “vende comida en Lurigancho” y habría sido quien lo buscó para matar a ‘China Polo’.
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