Un arma marcada con sangre. La pistola Glock calibre 9 milímetros que habría utilizado Luis Iván Obispo Díaz para asesinar a Susy Aponte Polo, conocida como ‘China Polo’, en Caraz, tendría antecedentes en otros cinco hechos criminales registrados en Lima y Cañete. La pericia balística policial determinó que los casquillos hallados en la escena del crimen de la candidata al Gobierno Regional de Áncash y periodista coinciden con los encontrados en esos otros casos, mientras las autoridades investigan cómo llegó el arma a manos de los presuntos implicados.
El recorrido de la pistola comenzó, según las investigaciones, el 8 de marzo de 2025, cuando dos personas resultaron heridas por impactos de bala en el paradero Ricardo Palma, en Surco. Los casquillos recuperados en aquella escena fueron posteriormente analizados en la base de datos de la Policía y hoy aparecen vinculados con el mismo armamento.
El siguiente registro corresponde al 2 de mayo de 2026. En esa fecha, el arma habría sido empleada en un ataque contra Guillermo Sánchez Pimienta, ciudadano extranjero, en Cañete. De acuerdo con la investigación, en ese mismo periodo la pistola volvió a aparecer en otro hecho de sangre.
El 28 de mayo, un día antes de otro asesinato, Nelson José Contreras García, ciudadano venezolano, fue víctima de un ataque atribuido al sicariato. Su cuerpo fue abandonado en la calle Miramar, en Chorrillos. Los casquillos de ese caso también fueron relacionados con la misma pistola.
Al día siguiente, el 29 de mayo, el arma habría vuelto a ser accionada, esta vez en San Borja. Claudio Humberto Pardo Chayayma, agente de seguridad, fue asesinado cuando se encontraba dentro de un vehículo de lujo. Los atacantes llegaron a bordo de una motocicleta y dispararon contra él.
Los casquillos recogidos tras el homicidio de Pardo Chayayma dieron positivo en la homologación con los encontrados en la escena donde fue asesinada ‘China Polo’. Para los investigadores, esa coincidencia constituye uno de los elementos que permiten establecer el recorrido del arma.
La pistola volvió a aparecer el 12 de julio último, cuando un delincuente que se desplazaba en una motocicleta disparó contra el bus de la Orquesta Estrellas de la Cumbia, en la Panamericana Norte, en Los Olivos. Tres personas resultaron heridas durante ese ataque.
La secuencia terminó, según los peritajes, con el asesinato de Susy Aponte Polo en Áncash. La comunicadora y candidata recibió un disparo en la cabeza durante el ataque ocurrido en Caraz. Los investigadores sostienen que el arma utilizada en este crimen es la misma que aparece relacionada con los otros cinco casos.
La investigación también apunta al origen de la pistola. El arma habría sido robada en 2023 de la vivienda de un policía en Villa El Salvador. Desde entonces, habría pasado por distintos escenarios hasta terminar relacionada con seis hechos delictivos en un periodo aproximado de un año y cuatro meses.
Luis Iván Obispo Díaz, ciudadano venezolano de 32 años, es señalado como el presunto autor material del homicidio de ‘China Polo’. Fue capturado luego de resultar herido durante una persecución. Otro investigado es Ronald José Toro, intervenido en Santiago de Surco y señalado preliminarmente por el Ministerio Público como presunto financista.
De acuerdo con la investigación fiscal, Toro habría mantenido comunicación con el supuesto sicario y realizado pagos vinculados con la estadía de personas relacionadas con el crimen. Una de las principales evidencias obtenidas por los investigadores sería una cámara de seguridad que registró a Obispo Díaz comprando un celular.
Ese teléfono habría sido pagado mediante una billetera digital utilizada por Toro, quien fue detenido en Surco horas después del asesinato de la comunicadora. El comandante general de la Policía, Fredy López Mendoza, explicó en conferencia de prensa que el seguimiento de distintos indicios permitió llegar hasta ambos investigados.
El Tercer Despacho de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Huaylas consiguió 15 días de detención preliminar para los dos intervenidos. Durante ese periodo, las autoridades buscan establecer quién habría ordenado el asesinato, cuál fue el móvil y qué participación tuvo cada uno de los detenidos.
Mientras avanzan esas diligencias, la pistola Glock aparece como una pieza central de la pesquisa. Su rastro conecta seis escenarios: comenzó en Surco, pasó por Cañete y Chorrillos, apareció después en San Borja y Los Olivos y finalmente quedó vinculada al homicidio de ‘China Polo’ en Caraz.
Las autoridades también mantienen abiertas otras líneas para determinar la autoría intelectual del crimen. Entre ellas figuran las investigaciones relacionadas con el caso ‘Los Elegantes de Áncash’ y las amenazas que la propia víctima había difundido en videos días antes de su muerte.
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