
Filomeno Montenegro Yolán estaba trabajando cuando todo ocurrió. Era parqueador en la cevichería ‘Las Gaviotas’, en la avenida Matellini, en Chorrillos, un local conocido en redes sociales por sus presentaciones que imitan a artistas, como Bad Bunny. Ahí mismo fue asesinado.
El ataque se registró alrededor de las 9 de la noche del 28 de marzo. Dos sujetos encapuchados ingresaron por el portón del establecimiento y avanzaron directamente hacia el interior del local.

Testigos señalan que los hombres buscaban a la dueña del negocio, quien vive en el lugar. No la encontraron. Lo que vino después quedó grabado por las cámaras de seguridad.
Los delincuentes abrieron fuego dentro del establecimiento, donde había trabajadores y comensales. Filomeno recibió impactos de bala y cayó en el lugar. No logró sobrevivir.
Algunas versiones recogidas en la zona apuntan a que el parqueador no era el objetivo de los atacantes. La Policía mantiene esa hipótesis mientras avanza la investigación.
El trabajador, de 49 años, que era conocido como ‘Silbato’ o ‘Chino’, deja a dos menores en la orfandad, lo que ha generado conmoción entre familiares y vecinos.
DISPAROS, CASQUILLOS Y VIDEOS CLAVE
Tras el crimen, efectivos del Depincri de Chorrillos y peritos de Criminalística llegaron al local para iniciar las diligencias. El área fue cercada para recoger evidencias y testimonios.
En la escena se hallaron casquillos de bala que serán analizados para determinar el tipo de arma utilizada. Algunas versiones indican siete, mientras que la familia señala que fueron más de 23 alrededor del cuerpo.
Las cámaras de seguridad del local registraron el ataque. Ese material es revisado por los investigadores para identificar a los encapuchados y establecer la ruta de escape.
Los agentes buscan determinar si existió un seguimiento previo contra la víctima o si el objetivo era otra persona dentro del establecimiento.
Un testigo relató que los sujetos ingresaron vestidos de negro y armados. Indicó que, tras los disparos, continuaron buscando a la dueña del local y luego huyeron.
DUEÑOS DESCARTAN EXTORSIÓN
La esposa de la víctima, Karina, pidió que el crimen no quede impune. Solicitó que se identifique y sancione a los responsables del asesinato.
También explicó la situación que enfrenta tras la muerte de su esposo. Tiene un niño de tres años que recibe terapia física, tratamiento que ya no podrá cubrir por su alto costo.
La familia alquila un cuarto y ambos trabajaban para sostener el hogar. Ahora, la situación económica se ha complicado.

Los dos hijos que deja la víctima padecen síndrome de Down, según indicaron los familiares. La noticia ha golpeado con fuerza a su entorno más cercano.
Desde el local, el representante del negocio señaló que el hecho los tomó por sorpresa y descartó que hayan recibido amenazas extorsivas previas.
“En contra de mi mamá no he ido, porque si no estaríamos preocupadísimos, no hemos recibido ningún mensaje de nada. Quiero dejar en claro que esto no ha sido una extorsión, ha sido algo personal de un ajuste de algo, la verdad”, señaló el hijo de la dueña.
Sin embargo, la Policía no descarta que el ataque esté vinculado a cobro de cupos o a un intento de amedrentamiento. Las líneas de investigación siguen abiertas.
Mientras tanto, las autoridades continúan revisando pruebas y testimonios. El objetivo es esclarecer si se trató de un ataque dirigido o de un hecho en el que la víctima terminó en medio de la violencia.










